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Remar en dulce de leche


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19/01/2017


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La salida del tercer funcionario del gobierno en algo más de un año, más allá de temas particulares que hicieron a cada renuncia, demuestra un cambio de rumbo en función del objetivo inicial y previo a la gestión.




Seguramente poco tienen que ver entre sí, Isela Costantini, Prat Gay y Carlos Melconian (sobretodo estos dos últimos que eran casi antagónicos) pero que tres profesionales de su peso y trayectoria, primero se hayan subido al proyecto de Macri y en poco tiempo se hayan o los hayan bajado, confirma ese cambio.

Los hechos se cuentan solos ultimamente -- por suerte, ya que los medios o no los cuentan o los exageran, según de que lado estén-- y entre lo que cuentan, es evidente que el plan inicial para Aerolíneas, no es el que los meses previos a la salida de Costantini se desarrolló, cómo tampoco lo que desde las variables económicas del BCRA terminaron condicionando a Prat Gay y menos aún los fondos que el Tesoro le exigió al Banco Nación de su rentabilidad, un sacrilegio para Melconian que venía marcando el gasto público y su necesidad de reducción.

Indudablemente cada uno de los tres con sus características y las cosas en las que podemos o no coincidir, tuvieron un plan inicial, un modelo prometido del que luego no pudieron ser parte, porque no era lo que ellos esperaban o ellos no fueron lo que el gobierno esperaba, con los notorios cambios de timón que hizo ¿Macri, Peña, Quintana, Lopetegui, todos?

El plan cambió, el horizonte no es claro, el gobierno hizo poco de lo que se esperaba hiciera y al contrario, repitió bastante de los que se esperaba cambiara.

En Aerolineas Isela Costantini, quien antecedentes empresarios le sobraban, pensaba en ir sistemáticamente bajando el déficit de la compañía, en función de hacerla más productiva pero sin choques con los casi una docena de sindicatos que podían paralizar los vuelos y en cambio ampliando mercado y optimizando costos operativos. En principio lo consiguió, no tuvo conflictos como en el pasado aún pese a la identificación política adversa de algunos sindicatos y parte del personal. Logró reducir algunos costos, bajó el déficit cerca de la mitad y debió aceptar como contrapeso, paritarias altas, sobretodo la de Pilotos. 

A cambio de estos avances Costantini solo pidió alguna preferencia estatal como compañía, o al menos no dar ventajas a su competencia. Qué Aerolíneas tuviera menos déficit después de todo, más allá de los objetivos de su presidenta, beneficiaba al Estado que era quien debía cubrir ese déficit. La unión de LAN y TAM fue un problema para esos objetivos, pero peor aún fue la venta de MacAir la empresa aérea de la familia Macri, que si bien solo contaba con pequeños aviones ejecutivos, el hecho de ser de bandera y poder jugar en el mercado local pidiendo rutas, al haberla comprado Avianca se podría convertir en una seria amenaza. LATAM consiguió rápidas aprobaciones en su unificación, impuso tarifas de bajo costo (hay que ver Lopetegui venía de ser CEO de LAN) y nada menos que la familia del Presidente le vende su línea aérea, a la más temible competidora que podía tener Aerolineas. Mucho no ayudaron a Isela.

Lo de Prat Gay no fue muy distinto básicamente a lo de Costantini, un enorme profesional de economía, con antecedentes empresarios asesorando a grandes compañías, alguien que estuvo del otro lado del mostrador y sabe lo que pasa allí. Con un importante recorrido en consultoras y organismos internacionales y hasta presidente del BCRA al principio de Néstor Kirchner. Y esto fue justamente lo paradójico de su corta función en Hacienda, que quien más le impidió llevar adelante sus programas en la economía local (y real) , ya que en la macroeconomía tuvo varios éxitos, fue la entidad que más conocía: el Banco Central. Desde allí Federico Sturzenegger le hizo dificil levantar la actividad económica y productiva, con variables que garantizaban (y garantizan) mucha más rentabilidad a cualquier inversión financiera, que a la economía real.

Hay varias versiones de por qué se fue el Ministro de Economía, (aunque en este gobierno le hayan dado otro título y ahora con Dujovne de paso lo dividan a la mitad), incluso el componente de competidor político que estaba fabricando a futuro Macri con Prat Gay, que ya hoy tiene trayectoria y mérito para ser un presidenciable, con mayores logros económicos iba a tener más, pero podía terminar más cerca de un armado con Lousteau en la ciudad y él en la nación, que de ser un candidato PRO. Todas estas pudieron ser razones, sin embargo la más clara al igual que en el caso anterior, es que el rumbo, el objetivo trazado cuando lo convocaron cambió o bien se podría decir, que no se quiso cambiar con respecto a lo heredado.

Esto se hace más evidente en la salida de Melconian, casi un antagónico con Prat Gay, un ortodoxo clásico y práctico de lo económico, pero con bastante calle y siempre actualizado. Quizá como técnico y con los cambios (de shock) que se debieron hacer desde el comienzo (si se quería cambiar el Modelo K) hubiera sido más útil en Hacienda, pero debió conformarse con la presidencia del Nación. Banco que en esta etapa donde había que levantar la actividad económica, debió ser mucho más protagonista, marcar a la baja el ritmo de la tasa, ser agresivo en la competencia con los bancos privados y motorizar la actividad. Metas muy heterodoxas para un ortodoxo. 

Sin embargo la obsesión con bajar el gasto del Estado de Melconian, si era un valor en si mismo en un gobierno que en todas las áreas y ministerios lo aumentó. Ese visto bueno de Macri a los objetivos de Melconian, duró hasta que el Tesoro necesitó cubrir su rojo y le pidió que abra la billetera al presidente de su banco. 

Nunca sabremos como en los otros dos casos si los echaron o se fueron, los tres son suficientemente profesionales como para callarlo, pero es claro que Melconian tampoco soportó el cambio de objetivos, objetivos que es posible haya compartido y por eso aceptó aún un puesto de menor importancia, quizá creyendo que con el tiempo y los logros, finalmente se iba a imponer un modelo más racional.

Concluyendo con los tres casos, que hacen --creo-- a un mismo motivo:

De mi parte siempre creí que un Estado pobre como el argentino no debía tener una línea aérea, que en general son deficitarias y Aerolineas lo era mucho más. Siempre sugerí que debía haber una politica de cielos abiertos y subsidiar tan solo aquellos puntos no rentables a cualquier compañía privada que quisiera dar el servicio, para no desconectar al país. En el pasado Macri pensaba parecido y cuando le preguntaban sobre Aerolineas, respondía que la privatizaría. Si se dejó correr por los K, la Izquierda o los Sindicatos, sí cambió de idea y terminó bancando a Aerolíneas (los pobres la bancaron) para que solo un 4 por ciento de la población la use, no lo sé, pero no era necesario si no tenía claro el objetivo, embarcar a una profesional como Isela Costantini,

Como tampoco debía poner técnicos económicos antagónicos  en un mismo equipo, que debía funcionar justamente en equipo. Pero lo que menos se entiende, es por qué luego se terminaron yendo o los terminaron echando a dos técnicos económicos que si bien tenían muy distintas responsabilidades, la gestión de ambos hacía---uno en Hacienda y otro en el Banco Nación--- a que la actividad económica arranque o no. 

Es cada vez más dificil entender a Macri y para dónde va, cuando echa o deja que se vayan dos tipos en economía, que de algún modo eran opuestos.

Lo que pasa hoy en Aerolíneas no es tan claro con el Ex Techint como lo era con Isela Costantini. Sí se sigue optimizando, si se tensa la relación con los sindicatos o mejora, si gana o no más mercado y eficiencia  o la están vaciando, nada es claro(con los Low Cost, dificil que optimice) y la gente ha hecho un esfuerzo enorme para sostenerla hasta ahora con sus impuestos, debería haber información y también objetivos claros. Lo único que si está claro, es que los directivos de la nueva Avianca Argentina, son los mismos directivos que tenía MacAir la empresa de los Macri y que el sobrino del Presidente de la compañía (de un modo totalmente incompatible con la Ley de ëtica Pública) es quien en Gobierno se dedica a las contrataciones aéreas, con un cargo, que como todos tiene un largo título, pero eso es lo que hace.

En Economía,(media Economía) o Hacienda como le llaman, si bien Dujovne comunica bien y asiste a foros, no se anuncian grandes avances o cambios. En el Nación, banco que como dije debe ser protagonista por ser el único que depende del Estado Nacional, hay que ver si González Fraga su nuevo presidente que además de la política radical, viene de la empresa también,  no olvidó su malogrado emprendimiento empresario de La Salamandra. 

Recuerdo bastante bien la trayectoria de tan buena idea empresaria, fabricando un producto artesanal y de alta calidad. Sin embargo pese a la buena iniciativa, llegó un momento que no pudo seguir produciendo, ya que su producto en buena parte se exportaba y con el dólar retrasado de Cristina se había convertido más  que en un articulo premium,  en un articulo de lujo aún para el mundo. Así fue que Fraga vendió su empresa a una joven empresaria que lo intentó y también fracasó. Por último la marca, la fábrica y el personal terminó en manos de Cristobal López , que a los pocos meses paró por completo su actividad. 

Cuando hablamos de López, no hablamos de cualquier empresario, de alguien que no tenga liquidez, crédito o capacidad de inversión. Hay que ver por ejemplo que solo en la Ciudad a López le condonaron 1000 millones de pesos de deuda de Ingresos Brutos por Juego (los K y los PRO en la Legislatura), que la AFIP y la Justicia lo persiguen por una evasión de 8000 millones de pesos, que tiene un multimedios que cobra la segunda pauta oficial nacional. Sin contar además que es petrolero y cobra subsidio al barril de crudo del Estado. Que entre muchas más cosas, es Zar del Juego, tiene Casinos monumentales y miles de Tragamonedas. No se puede pensar que Cristobal López no levantó a La Salamandra por falta de inversión, cuando 100 o 200 millones que era lo que necesitaba la fábrica para ser saneada y continuar, para él era un monto menor.

La fábrica que fue de González Fraga se cayó en la Era K y terminó cerrando,  no levantó en la Era M. Y esto no fue estrictamente por falta de inversión, la estructura, el personal y la materia prima (leche y azúcar) estaban. La Salamandra no volvió a producir y a abrir sus puertas,  por falta de condiciones, de costos impositivos racionales, de variables favorables a la inversión productiva con rentabilidad, no por falta de liquidez, inversión o estructuras.  

Esperemos que el nuevo presidente del Nación sea consciente, que así como él fracaso en su empresa, los Empresarios y Pymes que aún no cerraron, están remando en dulce de leche ya hace casi cuatro años,que las fuerzas se agotan y que no son Cristobal López. Que ellos si necesitan del apoyo de su banco y obviamente de condiciones para la producción.















Etiquetas:   Economía   ·   Crisis Económica   ·   Crisis Social   ·   Mauricio Macri

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