Pudiera entenderse por qué grupos afines y antagónicos dentro del PRI permanecen impávidos, quietos, observando, sin inmutarse, cómo desde la presidencia de la República su presidente se hunde con 12% de desaprobación (Reforma) y 9% (Ulises Beltrán); sin embargo, no me explico por qué están dejando que el partido se hunda. ¿Se acerca el fin, ahora sí, de este régimen institucional




