. De acuerdo con la doctora
Sandra Milena Cortés, médico cirujano de la Universidad Nacional, “En esta
temporada vacacional, para evitar infecciones relacionadas con la picadura de
zancudos, la primera medida es el uso de repelentes adecuados contra el
mosquito aedesaegypti. Existen diferentes componentes que pueden ser más
seguros entre las madres lactantes y los niños”
Según
la Organización Mundial de la Salud- OMS, uno de
los factores principales en la prevención y el control de estas enfermedades,
se basan en la aplicación de repelentes con componente IR3535, DEET o
Icaridina.[1]
La
doctora Cortés explicó que “existen repelentes con ciertas restricciones en
niños menores de 2 años, dada su toxicidad. Por tanto antes de comprar el
repelente se debe revisar cuales son los componentes que tiene cada uno para
evaluar cuál es el más conveniente según las necesidades de cada familia”
De
acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, OMS, estas son las
restricciones y ventajas de cada uno de los componentes aprobados para la
prevención de enfermedades asociadas con este zancudo como Zika, Chikunguña y
dengue, entre otras.
IR
3535
La
OMS lo considera la molécula de repelente más segura con amplio espectro, pues
además de proteger contra la picadura del mosquito aedes aegypti,
causante de la enfermedad del Zika y Chikunguya, protege contra garrapatas y
moscas; Pueden ser usado en niños, adultos mayores y en general por toda la
familia; Tiene estudios de biodegradabilidad que aprueban su uso en algunos
parques y reservas naturales
Es
suave al contacto con la piel, no tiene olor y no deja sensación pegajosa, sin
embargo debe aplicarse con cuidado en áreas como el rostro.
Se identifica en la lista de ingredientes de los productos
repelentes (parte trasera del producto ) con la palabra aminopropinato ó
Ethyl Butyl acetyl aminopropianato.
Puede
ser aplicados varias veces durante el día sin que esto represente peligro
alguno en niños, adultos y personas mayores, siempre
respetando el número de aplicaciones recomendadas en el empaque.
DEET
Se
caracteriza por su rápida y eficiente absorción, sin embargo debe usarse de
manera controlada pues puede afectar la piel y otros órganos.
Según la
FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de EU) y la Academia
Americana de Pediatría- APP, este componente no se recomienda en niños
menores de 2 meses.
La AAP
recomienda evitar el uso de protectores solares que contengan el repelente para
insectos DEET en los bebés, particularmente en sus manos. Según Agencia
de Protección Ambiental de Estados Unidos - EPA, “después de aplicaciones
repetidas causa hormigueo, irritación leve y algunas veces descamación,
causando dermatitis por contacto y exacerbación de enfermedades cutáneas
preexistentes”
Para
infantes entre 7 meses y 12 años se puede considerar una aplicación al día, en
una concentración igual o menor a un 10%, del componente DEET, sin ser aplicado
más de tres veces al día. Para adultos o mayores de 12 años de edad, se
aconseja la aplicación de repelente que contenga menos de un 30% de DEET.
Icaridina
o Picaridin
Este componente es casi incoloro e inodoro, pues no
emite olores fuertes a la hora de ser aplicado y se evapora rápidamente cuando
se seca.
Efectivo repelente de mosquitos y moscas;
sin embargo es tóxico para los peces. Requiere de su reaplicación luego de 8
horas y se recomienda extremo cuidado en zonas como los ojos y las manos,
evitando la intoxicación por esta sustancia.
Se ha comprobado que este componente no es recomendado
en altas dosis, pues su uso exagerado puede afectar órganos como los riñones o
incluso disminuir el peso de las personas.
La importancia de proteger a las madres gestantes
Las madres gestantes se
han convertido en una población que requiere alta atención, de acuerdo con la
doctora Cortés, “se deben enfocar las medidas preventivas en el adecuado uso
del repelente, teniendo en cuenta que no todos se pueden usar en mujeres
gestantes. Es muy importante revisar al respaldo de la etiqueta de los
repelentes, asegurándonos de aplicar componentes sin contraindicaciones
para gestantes, evitando reacciones a nivel del feto”
[1]
Organización Mundial de la Salud. Nota descriptiva N°327. Octubre de 2014: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs327/es/