Contemplamos el panorama socio político y no atisbamos que la podredumbre engendrada proviene de centros aparentemente inocuos desde donde germinan los males que la sociedad acusa, aplaudiendo a los ejecutores de las miserias. Engañan, disimulan, pero son los causantes de la derrota de los valores en España. Cultura y moral como pretextos para sacar dinero. Eso es lo que importa.




