Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Periodismo   ·   Lectores   ·   Escritores   ·   Pobreza   ·   Libros   ·   Reseña   ·   Quintana Roo   ·   MORENA   ·   PRI   ·   Andrés Manuel López Obrador



0 seguidores

la parranda


Inicio > Política Nacional
03/08/2016

822 Visitas



En Perú los artículos El y La son de frecuente uso, al contrario del artículo Lo, que casi ni se ve ni se oye.


Así Perú no es Perú a secas, sino que es El Perú, distinción que no tienen Alemania, Italia, España, Francia, Inglaterra, etc. Para gringolandia, sin embargo, calificamos como “Los” Estados Unidos, es decir neutro plural lo que es inadecuado dado que si algo no son los Norteamericanos es neutrales para nada.

Volviendo a los artículos, resulta que donde se aplican con mayor objeto recordatorio es, por ejemplo cuando se menciona “La oreja de Van Gogh”. Presumía que la música de tal nombre, moderna y muy escuchada, era una referencia directa a que Van Gogh, insigne pintor y loco Flamenco, debió tener una o unas orejas notables, flamígeras y enormes, algo asi como el dumbo del arte o el elefante africano de la pintura. La ignorancia es atrevida, asi que cuando repentinamente me enteré de la historia original debí reconocer dos cosas: mi ignorancia en  la materia y que no todo es lo que parece.

Resulta resultando que la oreja de Van Gogh (su oreja original, el adminículo que todos tenemos a los lados de la cabeza, quiero decir) no es música ni un conjun to de Rock sino que tenía su historia propia. El pintor  aparentemente veneraba, amaba, quería o adoraba, no se, a tanto no llegó mi información, a una dama flamenca como él (ojo, flamenca de Flandes, no  gitana del Sacro Monte bailaora de flamenco). Así las cosas presumo que en su peculiar situación mental, caviló qué le podía entregar a dicha dama en prueba de su admiración, algo que saliera de si mismo, de su profunda humanidad  y se cortó la oreja enviándosela. ¿Por qué una oreja? Pudo haberse cortado un dedo de la mano con que pitaba o un ojo en el máximo y generoso obsequio, pero no, fue su oreja . Explicable si hubiese sido músico, la nariz si hubiese sido perfumista o cocinero, una mano o el brazo entero si hubiese sido lancero pero ¿la oreja de un  pintor?            

¿Artículos peruanos notables? Veamos.

Hace unos años, una chica, aparentemente angustiada y en situación de amores frustrados,  cayó en profunda depresión y también cayó desde un piso bien alto hasta la vereda inferior. Durante semanas el caso fue motivo de prensa, de todo tipo de prensa tanto la roja como los demás colores porque en general la prensa local no es muy notable, que se diga.

Y a consecuencia del resultado forense y jurídico, salió a la luz un  tema por demás escabroso en el que se cebaron todos,  unos con lenguaje pretendidamente académico, otros popular, muchos en replana: El útero de Marita había desaparecido. La Fiscalía puso sus ojos sobre los forenses como sospechosos de la desaparición, estos sobre los auxiliares. Los auxiliares sobre la policía, la policía sobre los responsables del traslado del útero desde la morgue. Otros advirtieron que probablemente el órgano en cuestión podía haber sido recolocado en el cuerpo por pudorosos empleados de funeraria para que Marita fuese sepultada completa y dignamente ¡vaya uno a saber! El hecho es que el útero de Marita no apareció físicamente, aunque tuvo el destino de aparecer mediáticamente en todas partes y, finalmente, quedó para el recuerdo en el folklore nacional y hasta hoy se sigue aplicando su nombre con sentido artístico¿?

Pero los artículos no acaban ahí ni prolongan su permanencia entre nosotros por casualidad. El temperamento nativo tiende a ubicar sus ídolos o sus tótems a gusto y no importa el tema, basta que se haga popular y que la prensa lo destaque.

Y así como “La oreja de Van Gogh” y “el Útero de Marita, “Sarita Colonia” o “La Casa Matusita” un nuevo totem ha surgido dentro de nuestra etnia.

Ya llevamos no meses, años, de discutir, mediatizar, politizar, recurrir, polemizar y solicitar las opiniones de tratadistas, médicos, abogados constitucionalistas, autoridades vigentes y futuras y hasta eclesiásticos, sobre el nuevo tótem: como la oreja de Van Gogh y el Utero de Marita, ahora tenemos “El indulto de Fujimori”.

Lo más curioso es que el presidente saliente, Humala,  ha dicho que él no indulta sin opinión favorable de la comisión (lo cual es algo asi como en futbol disparar al corner a propósito, recordando que “Dios hizo al caballo pero el camello se lo encargó a una comisión”). Por su parte el presidente entrante de difícil apellido  polaco-alemán ha dicho que él no indultará por nada, pero que si el congreso aprueba una ley que permita a viejitos enfermitos retirarse a su casa a leer un libro sentados frente a la chimenea, él si firmaría esa ley. Sería lindo, con esa ley, ver sentaditos y juntitos a Alberto Fujimori y Abimael Guzmán mirando televisión en la sala y con seguridad toda la prensa estaría ahí diariamente.

Y en la calle, faltaría más, mitad y mitad están por que salga en libertad o que se quede en cárcel para siempre jamás.

Y no falta quien piensa si el fin de Fujimori no estará bajo la sombra de los fantasmas de Atahuallpa, Túpac Amaru, Salaverry y sobre todo de Leguía pues desde los Moche hemos sido cultores sagrados de la muerte.



Etiquetas:   Política   ·   Arte   ·   Cultura   ·   Alemania   ·   Italia    ·   Estados Unidos   ·   España   ·   Perú

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
18006 publicaciones
4589 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora