. Eso es una realidad, lo sé, y por eso es tan importante que lleguemos a un acuerdo”. Hoy arremete nuevamente señalando una subida de impuestos en el caso de que se rechace su plan de Paz con las Farc-EP. Pronunciaciones que como ciudadana no solo me suscitan varios cuestionamientos, sino también preocupación.
Para comenzar, le doy la razón a Santos en cuanto ante la posibilidad de que no se firme el Acuerdo de Paz resultaría inevitable un recrudecimiento de la violencia, y, en este orden de ideas, los impuestos deben subir para financiar la guerra. No obstante, encuentro algunos puntos de inflexión en estas afirmaciones, ya que debido al contexto en el que fueron emitidas se convierten en peligrosas. Primero, si nuestro honorable mandatario tiene en su poder “información amplísima” de que las Farc- Ep se preparan para generar terror en las áreas urbanas, ¿por qué no ha tomado las acciones pertinentes para impedir la constante carrera armamentista de este grupo que se supone esta en medio de una negociación?, y en esta línea, dadas las circunstancias ¿cómo pacta un cese el fuego? Condiciones que sin lugar a duda están debilitando nuestra Fuerza Pública . Segundo, ¿puede Santos confesar que sabe de los planes criminales de las Farc-Ep como estrategia de intimidación a los colombianos para que firmen por el SI en el caso de que haya un plebiscito? Como estrategia política déjeme decirle que resulta pésimo mandar mensajes de comunicación negativos a la población civil, aún más si se tiene una paloma y una bandera por la paz como insignia. Por otro lado, es indignante y bajo tener que presionar a toda costa por un apoyo al eventual plebiscito , cuando ya sabemos que históricamente las Farc-Ep han aprovechado los diálogos para reclutar y prepararse para la guerra ¿no? Tercero, el Gobierno descachado y descarado sigue haciendo propaganda por el sí, con la información escondida sobre el proceso de paz, lo cual me huele a que tendremos un plebiscito amañado. De mi parte, exijo justicia sin chantajes por miedo a que se desate el terror ni tampoco por la pérdida de ingresos económicos . Tranquilo Presidente todos sabemos “que las guerras son muy costosas”. Cuarto, nunca antes un presidente había amenazado a los colombianos con semejante chantaje, actuando como vocero del ultimátum de las Farc-Ep , de ahí que espero a que no caigamos en su juego , todos sabemos el panorama que podría avecinarse en caso de que no se firme la paz, sin embargo, eso no nos hace ciegos al análisis juicioso de las consecuencias en que se firme una paz sin ningún tipo de equilibrio entre justicia, verdad y reparación . Quiero la paz, sí; pero no se olviden de que, Reconocer que el pasado se caracteriza por dinámicas de violencia implica encarar y rechazar la naturalización de la guerra, recuperar la indignación frente a ella, romper el círculo perverso de la explicación que se convierte en justificación, y condenar sin atenuantes las atrocidades y sus responsables. GMH¡Basta ya! Colombia: Memorias de guerra y dignidad ( 2013)