Después de ver la desfachatez con que el gobierno de García-Page sigue tratando el tema del incendio de Seseña, filtrando de forma interesada y manipulada partes del expediente, y después de ver cómo la "misteriosa mano negra", de la que hablaba en el artículo anterior, sigue sembrando su ponzoña a través del diario El Mundo, me siento en la necesidad de puntualizar determinadas cosas sobre el tema:



