El cielo se nubla perdiendo su radiante color. Nadie lo puede notar, solo esa persona quien en un instante su vida se derrumbo al escuchar aquello que temerosa imagino que pudiera pasar. Se deshizo en lágrimas, desgarrando profundamente su sentir, creyendo imposible soportar la realidad. Desea que todo fuera mentira, que al dormir y despertar al siguiente día, su vida fuera normal, aquellos días sin preocupaciones, donde sentía el placer de reír a los compás de su risa, en sus abrazos sentir su esencia y el latido de su corazón. Pero es imposible no hay vuelta atrás. Muere lentamente su alma, junto con esa persona que emprendió un viaje fuera de este mundo, dejando solo imborrables recuerdos.



