Las cuentas de facebook y twitter de los Diputados Federales y Senadores olían a indignación, sus comentarios iban de lo agresivo a cosas peores, condenaban el asesinato de ocho mexicanos, exigían justicia, una investigación expedita, exhaustiva, y a fondo, así, con todas esas palabras para que no cupiera la menor duda de sus pretensiones.



