Carta a los independentistas. ¿Por qué no merecen la independencia de Cataluña?

Queridos independentistas con los que, muy a mi pesar, he de convivir a diario puesto que nací, a mucha honra, en Lérida (por cierto, si os molesta leer Lérida en vez de Lleida porque consideráis que no deberían traducir los nombres de ciudades sabed que diré Lleida cuando cambiéis los carteles donde pone Saragossa, Osca y Terol en vez de Zaragoza Huesca y Teruel).

 

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Estáis entre ilusionados, inquietos y nerviosos respecto al 27-S. Creéis que pasará algo y el no saber lo que será os mantiene en una tensión constante. Para aliviar esa tensión y lejos de ser vidente quiero desvelaros el futuro y deciros que sucederá tal fecha: Absolutamente nada. ¿Por qué? Porque ni podéis ni merecéis tener un país propio.

Las razones por las que no lo podéis tener las conocéis aunque negáis conocerlas. La principal razón es que la ley no os lo permite. Según la ley dicho proceso debe aprobarse en las Cortes Generales y, aunque lo intentasteis, dicha votación no prosperó. Sin embargo me gustaría explicaros por qué no lo merecéis.

No os merecéis la independencia porque una tierra no se puede gobernar ni gestionar sin conocer y aplicar dos palabras fundamentales: tolerancia y respeto. Y el 90% de los independentistas no sabéis ni tan siquiera qué significan estos términos.

Porque no respetáis a vuestros vecinos que, como yo, no somos seguidores ni partícipes de esta locura vuestra, de este camino sin rumbo por el que nos queréis llevar a todos los catalanes.

No nos respetáis al negarnos la posibilidad de rotular nuestros negocios en otro idioma que no sea el catalán (medida propia de la dictadura más opresora, por cierto) y veis más tolerante y razonable pensar: “estamos en Cataluña y hay que rotular en catalán” que “cada dueño de su negocio que rotule en el idioma que prefiera según a que público pretenda dirigirse”.

No nos respetáis al etiquetarnos de atroces formas por no pensar como vosotros. Nos llamáis fachas, fascistas, traidores, que no somos catalanes, que odiamos a Cataluña o asociáis nuestra postura con la del inmovilismo político sin entender que el no querer la independencia no implica que no estemos tan descontentos como vosotros con la política española y con nuestro actual presidente del gobierno. Yo jamás votaría al PP y estando en alguna manifestación del 12 de Octubre en Plaza Cataluña fui uno de los que echó a gritos a los fascistas que suelen manifestarse dicho día en Montjuic porque son gente que no nos representa ni nos gusta cómo piensan. Aborrecemos cualquier fanatismo o extremismo y consideramos el independentismo (de la forma que lo enfocáis), uno de ellos.

No nos respetáis al disfrazaros de encapuchados los 12 de octubre y poneros en las salidas de metro de Plaza Cataluña para coaccionarnos a la hora de celebrar nuestra fiesta nacional que, por otro lado, es una fiesta festiva y alegre donde ni tan siquiera os nombramos mientras que todas vuestras manifestaciones están cimentadas en el odio y nos pitan los oídos cada vez que organizáis una de ellas.

Porque tampoco respetáis la memoria de Cataluña al tergiversar su historia y basando vuestros argumentos en unos hechos manipulados de 1714 llamando pionero independentista a un patriota español como Rafael de Casanovas y afirmando que la guerra de sucesión fue contra España en vez de contra Francia y Felipe V a pesar de los múltiples documentos al respecto de fuentes fiables que existen.

Porque no respetáis una Constitución que se ha cobrado demasiadas vidas y queréis saltaros el primer artículo de buenas a primeras mancillando los nombres de los que murieron por ella y el de los que tanto la ansiaron y sufrieron por conseguirla. Afirmáis, en vuestra defensa que es una Constitución antigua y obsoleta pero dicho argumento no se sostiene ya que, por poner un ejemplo, la Constitución francesa es un cuarto de siglo más antigua. Además, en ella existen las medidas pertinentes para modificarla y adaptarla a los tiempos pero dicho proceso se hace usando la democracia que es otro término que habéis prostituido y mancillado, lo que lleva al siguiente motivo.

Porque no habéis respetado y, en su lugar habéis prostituido y mancillado el término democracia. Vuestra razón no alcanza a entender que democracia no es simplemente el derecho a votar sea cual sea el censo o el tema que se vote, en la democracia también existen normas. Hay temas que se pueden votar en un territorio autonómico pero otros no tienen sentido y, os pese o no, Cataluña no puede decidir su independencia en solitario. Un andaluz, un castellano-leonés, un vasco o un gallego deben poder decidir si las fronteras de su actual país van a verse modificadas. Teniendo en cuenta que las dos ciudades europeas con más afluencia de personas, recursos y suministros entre ellas son Barcelona y Madrid sin duda los madrileños deben poder decidir si quieren que dicha conexión tenga una frontera de por medio con todo lo que ello supone.

No merecéis la independencia porque acusáis de anti demócratas a los que no opinan como vosotros cuando lo que queréis crear es una dictadura análoga a la de Franco con vuestras absurdas leyes, opresiones e imposiciones. ¿Que estáis oprimidos? Oprimido es no poder rotular tu propio negocio en la lengua que deseas, no poder colgar la bandera de tu país en el balcón por miedo, ver como se adoctrinan niños en colegios y centros públicos, ver como entre todos pagamos un número absurdo de canales autonómicos manipulados y con una programación nefasta y nada imparcial dirigidos sólo a unos pocos cuando la mayoría de comunidades disponen de uno o dos como máximo, ver como no hay bandera, ni himno, ni fiesta en tu comunidad autónoma que te represente puesto que todo ha sido corrompido y adaptado para hacer felices a unos pocos, tener un president de la Generalitat que gobierna para estos pocos y que no se preocupa por asuntos realmente importantes, ver como todos los catalanes estamos pagando un proceso de secesión sin rumbo y que legalmente no puede producirse y esto lo hacemos pagando votaciones ilegales que se realizan en centros públicos, pagando unos doblajes de películas al catalán que gustan a muy pocos catalanes porque no son buenos doblajes, pagando la creación de embajadas, haciendas, etc…, veros deshaciéndoos de cualquier símbolo que pueda relacionarse con España, ver algunos de los vuestros increpar y mirar con odio a un anciano que venía de celebrar su fiesta nacional con sus banderas españolas en el autocar, hacer lo mismo con un padre y su hijo que lucían la misma bandera o tener que publicar este artículo de forma anónima cuando debería ser una opinión perfectamente respetada.

No merecéis la independencia porque sois unos egocéntricos que creen que todo les pertenece y que tienen derecho sobre todo y sobre todos. Por una parte habláis como si el franquismo sólo lo hubiésemos sufrido nosotros sólo por el hecho de ser catalanes. Para empezar, muy pocos de los que habláis del franquismo lo habéis vivido y por otro lado cuando una identidad sexual es perseguida y castigada, una ideología religiosa y política es impuesta, las reuniones están prohibidas y la libertad de expresión no es más que un sueño, el no poder hablar un idioma debería quedar como un problema en segundo plano. Por otro lado, ¿Qué hubiese sido de Cataluña si no hubieran venido trabajadores de todas partes de España para levantarla y convertirla en lo que es hoy? ¿Y a esas personas que han hecho más por esta tierra de lo que vosotros haréis jamás les queréis negar el voto sobre el destino de Cataluña y pretendéis seguir llamándoos demócratas? ¿Cómo tenéis la osadía de incluir a la Comunitat Valenciana i a les Illes Balears e incluso a una parte de Francia a vuestras absurdas maquinaciones y llamar a esa unión Països Catalans? ¿Pero quién os creéis que sois?

No merecéis la independencia porque sois tan irracionales que ni os preocupa el destino que pueda tener vuestro absurdo plan. No os preocupa que pasará cuando dejéis de formar parte de la UE, qué moneda tendréis, qué pasará cuando la mayoría de nuestras empresas os abandonen por ese mismo motivo, como afectaran vuestras nuevas fronteras a vuestras exportaciones e importaciones, qué deudas tendréis con España al dejar de formar parte de ella, qué ejército tendréis, cómo os financiaréis, quién os gobernará, de qué manera, cómo afectará la reducción de la cotización a vuestro país por parte de la ciudadanía al marcharse una gran parte de ella…

Para concluir, la gente como vosotros no merece un país, merece una isla desierta alejada de la mano de Dios y de todo contacto con la humanidad donde existáis vosotros y sólo vosotros. El día que aprendáis a respetar a los que os rodean y a tolerar otras opiniones distintas a la vuestra puede que seáis dignos de tener un País propio, eso sí, con el consentimiento del resto de españoles y si llega el día en que os lo conceden yo, como demócrata, seré el primero que aceptaré esa decisión y me marcharé de la que siempre ha sido mi tierra para ver como gente que nunca ha sabido lo que hacía la destruye, corrompe y profana. Porque la democracia consiste en determinar qué se vota y dónde se vota y aceptar el resultado mayoritario, no en simplemente votar lo que se quiera en el territorio que se desee y si no convence el resultado probar con un territorio menor o con un censo distinto. Creedme cuando os digo que ni estoy de acuerdo ni puedo entender como el PP obtiene estos resultados elecciones tras elecciones pero debo aceptar dicho resultado y la opinión de mis compatriotas. Así que dejaos de victimismos y mentiras, respetad y seréis respetados, mostraos tolerantes y del mismo modo seréis respondidos. No es malo querer la independencia, es malo imponerla. ¡Visca Catalunya y que Viva España!

UNETE



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