En la práctica, la pareja debe afrontar el arte no fácil de integración y acoplamiento en una línea de mutuo enriquecimiento y complementariedad. La relación profunda entre sexo y personalidad lleva consigo el que, para la integración de la pareja matrimonial, es fundamental la integración psicológica, la integración sexual y la integración funcional. Al hablar de arte, nos referimos a la habilidad o destreza con que se consigue algo.




