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El lado oscuro y radical de la educación


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27/10/2014


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La educación y las cosas




LA ESCUELA COMO DOCTRINADORA 





Existe un lado oscuro y radical de la educación, y generalmente comienza a cimentarse a partir del nivel Medio Superior, las razones son diversas, pero en algunos casos se presentan por la inquietud de los jóvenes por encontrarse a si mismos, todo aquello que creció dentro de ellos en anteriores procesos naturales -físicos y psicológicos-, es en este periodo de maduración (15-20 años) cuando brota y se fija en su personalidad. Los ideales y pensamientos que han acumulado a través de distintos años se concretan en parte por la diversa literatura -más amplia y profunda- que alimenta el intelecto, a unos de manera negativa, a otros, positiva. John Dewey menciona, entre otras cosas, que existen actividades educativas y actividades deseducativas, el punto importante aquí es, el criterio y las intenciones que aplican los actores y las autoridades educativas para definir dichas actividades, cuyas características son tendenciosas y previamente definidas para formar cierto tipos de estudiantes, con cierto tipo de perfil ideológico y con cierta manera de pensar. El entorno (escuela, universidad, región, colonia, distrito, familia) es también uno de los factores que influye para la construcción de pensamiento y que dicta la cultura y las costumbres de colectivos específicos, los cuales inevitablemente ven en la educación un medio para la perseverancia de dichas costumbres y inserción de ideas acordes a ellas. 





En algunos sectores, digamos más urbanos, estas ideas y pensamientos comienzan a inquietar las mentes jóvenes por un proceso natural educativo escolarizado, comprendiendo que los conocimientos en la educación pública se imparten de lo general (Educación Básica) a lo particular (Medio Superior y Superior). Esto se entiende porque, si bien toda la educación es controlada por el Estado, es en el nivel Medio Superior en donde algunas escuelas tienen más libertad de cátedra y en donde los profesores tienden a divulgar sus posturas de pensamiento a los estudiantes. La escuela es usada como foro de divulgación ideológica y positivista.





En otros sectores, digamos, rurales, la educación es vista de otra manera. Una de las herencias de la educación prusiana (alemana) fue contemplar a la escuela como un medio de control de Estado, parte de la teoría era que, por esta vía (la escuela), fueran insertadas ideas como el amor a la patria, el respeto a la autoridad del Estado (la que defiende a la patria), así como la formación de ciudadanos acordes a los intereses de la patria (el ideal del Estado), entre otras. Esta idea de escuela pronto fue aprovechada por Otros al desvanecer la idea del amor a la patria (Estado) por el amor al pueblo (Oprimidos), una dualidad sin equilibrio y el origen de la lucha por el poder absoluto; sin embargo, a pesar que ambas posturas son radicales y oscuras, ambas ocupan a la escuela como un mero instrumento de adoctrinamiento y no como una dadora del saber. 





LO RADICAL COMO HERENCIA





La educación es uno de los medios de control social más eficaces creados por el hombre. Los alemanes lo perfeccionaron al grado de transformarlo en un medio de control de masas y de formación de ciudadanos con cierto perfil ideológico, como ya he dicho, gracias a la inserción de ideales como la patria, nación, identidad nacional, entre otras. El Estado usaría este medio (la escuela) para formar a su sociedad de una manera ciertamente conveniente a los fines de la nación. Lejos quedaban los deseos de Humboldt a sazón de la escuela elemental como cimentadora de una nación en pos de un ideal educativo humano y verdadero, romántico: la escuela como medio de progreso social. La escuela transforma, la información construye, el conocimiento otorga poder, esto lo saben los que lideran naciones, pueblos, colectivos, etc. Todos ellos, menos el pueblo, la sociedad.





Si ponemos en práctica lo dicho por Foucault, en el sentido de cuestionar el papel de las instituciones aparentemente neutrales a los intereses de particulares, en este caso, la escuela, la universidad, entonces se debería de cuestionar el papel que han jugado las escuelas normales, así como la educación pública en general con la sociedad, con su pueblo





Desde la aparición formal de la escuela pública así como de las escuelas normales (creadas por Justo Sierra) en 1921 con la institucionalización de la Escuela Normal Superior, su papel no ha sido del todo claro y benéfico, la información de ellas no es transparente, muchos estados -algunos de mayor pobreza- no presentaron la información que la SEP les requirió en recientes años, de hecho, el registro de las normales existentes es confuso y opaco. Lejos de realizar su función de alfabetizar e instruir a las comunidades más golpeadas y segregadas de México (para eso fueron creadas), la escuela pública, así como las normales (que forman profesores) no han cumplido sus objetivos, de hecho, muy pocas escuelas lo han logrado. En una educación verdaderamente integral y humanista, no basta solo con saber leer ni escribir, ni tampoco con difundir cierta literatura y ciertos conocimientos que solo sesgan el horizonte del saber, hace falta una completa libertad que la escuela pública no ofrece.





Existen tres estratos en las estadísticas del INEGI que son clasificados como pobres, siendo el 1 el grado más bajo o "el que se asocia con el menor nivel de bienestar", ahí se encuentran los estados de Chiapas, Guerrero y Oaxaca; le sigue el estrato 2: Campeche, Hidalgo, Puebla, San Luis Potosí, Tabasco y Veracruz; y continúan los del estrato 3: Durango, Guanajuato, Michoacán, Tlaxcala y Zacatecas. Los estados más pobres de México, Chiapas, Guerrero y Oaxaca, son también los más golpeados en cuestiones educativas (paros educativos, marchas por intereses particulares, pugnas internas, etc.) y en donde también encontramos ese lado oscuro y radical de la educación. En estos estados se salta por completo el proceso natural ideológico y racional que todo individuo necesita para tomar una postura más o menos consciente acerca de algo, para insertar ciertas ideas que se convierten en herencia cultural en ciertas regiones y en ciertos colectivos. Es ahí en donde la escuela cumple a perfección su función doctrinadora, en donde el pueblo le enseña y le recuerda al pueblo lo que son ante los ojos de la sociedad "civilizada": los oprimidos. Una marca que deberán llevar en el alma durante toda la vida. Pero eso no es verdad. 





Durante la historia educativa en México, muchos sistemas e instituciones han desaparecido, esto por muchas razones y diferentes causas: para "adelgazar al Estado", porque hay sistemas o modelos educativos que se vuelven obsoletos a los ojos de distintos organismos internacionales o ante el mismo Estado, etc., pero lo que no puede permitir ninguna sociedad es que la escuela se utilice como medio de imposición de pensamiento, porque esa no es su función. La escuela ha fracasado porque sus actores (autoridades, profesores, estudiantes, burócratas) no se han comportado a la altura de sus objetivos generales, ni a sus estatutos morales ni éticos. En México, la escuela ha sido secuestrada por los intereses de muchos, y como siempre, los realmente segregados, los oprimidos, han sido presa de discursos mesiáticos y persuasivos que intervienen directamente en el devenir de los individuos, deteniendo así el progreso colectivo.





Una de las funciones de la escuela es presentar opciones. Deberíamos preguntarnos entonces, ¿de qué sirve asistir a la escuela, si saliendo de ella solo se piensa en tomar las armas para defender una idea abstracta (el pueblo) que en muchos casos no representa nada en lo absoluto?, el bienestar individual se refleja en un bienestar social, y eso es lo que la escuela debe acentuar, la integridad del individuo, no del colectivo. Pero históricamente esto no ha sido así. Toda la educación pública ha fracasado porque se ha utilizado como semillero de ideologías y no como presentadora de oportunidades ni dadora de opciones. La escuela debería ser el significado de progreso, sin embargo, en ciertas zonas solo ha traído incertidumbre y conocimiento sesgado. Tanto el Estado, como el pueblo al servicio del Estado (profesores) han fracasado. La lucha entre estas dos dualidades nada tiene que ver con la educación, pero si con el poder. 





En el campo de la pedagogía es bien sabido que educar no es lo que realmente importa, sino las plazas que el Estado tenga disponibles para repartir, y también se sabe que las plazas en zonas rurales o en comunidades segregadas son las que mejores salarios presentan, por una simple razón, nadie las desea -por el peligro que representan- y por ende su cotización. Las normales, por ejemplo, al haber cumplido su función básica, están por desaparecer, situación que afecta los intereses de muchos. La realidad es que la idea romántica que se tiene de estas escuelas murió hace mucho tiempo, los futuros profesores -educados por el Estado- que han salido de ahí, nada han hecho para solventar los problemas de sus comunidades, y han fundamentado su existencia en base a una dependencia adictiva al que ahora es su enemigo. La educación real no depende de capacitaciones del Estado ni de otro origen, la actualización en el conocimiento es personal y autónoma y no debe estar sujeta a ningún interés externo más allá del propio interesado, pero esto no ha sido ni será así, porque el profesorado promedio carece de la esencia básica de todo instructor educativo: el alma autodidacta. 





La escuela no debería existir. Como dijo Ray Bradbury, deberían existir más bibliotecas que escuelas, pero esto es mera utopía en el tenor que si la escuela dejara de funcionar, muchos intereses se verían afectados, y he ahí la razón de la situación educativa de un país que ha sido golpeado por su propio cáncer: la displicencia. La escuela ni siquiera llegó al punto que David Foster Wallace proponía, enseñar a la gente a pensar y cómo pensar, sin en cambio, aquí en México, se enseña qué pensar y en como llevarlo a cabo. Sí, la escuela como formadora de caudillos.





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Consultas





INEGI Eduación, octubre 27, 2014

INEGI Regiones socioeconómicas de México, octubre 28, 2014

Wilhem von Humboldt, octubre 28, 2014

John Dewey: Filosofías y Exigencias de la Educación, octubre 27, 2014

Origen de la Escuela Normal Superior de México, octubre 29, 2014



Etiquetas:   Educación   ·   Sociedad

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1 comentario  Deja tu comentario


, Muy interesante el texto sobre el adoctrinamiento en las escuelas, que nos muestra el poder que se puede llegar a tener con este este "estilo de enseñanza" y que por supuesto y como siempre los "oprimidos" serán la carne de cañón ¡
Felicidades...




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