Traje oscuro y corbata para ellos, tacón y maquillaje a raudales para ellas. Exudan simpatía y buenas maneras al primer contacto; apretones fuertes de manos, besos sordos al aire y un interés exagerado en tu quehacer diario. Te preguntan a qué medio perteneces antes de darte la nota correspondiente; en el caso de los más eficientes, fichan tu cara para el futuro, aunque lo normal es tener que repetir tus credenciales cada vez que se cruzan contigo en la sala de prensa. Ya lo tienen todo hecho y no necesitan hacer más esfuerzos. Es el jefe de prensa (incompetente).



