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De Cómo, Por Las Ramas, Se Llega A Mis Ideas Sobre Nuestros Orígenes. 2a Parte


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29/08/2014

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La razón de esas diferencias era el incremento de poder de las grandes corporaciones en controlar su entorno, contratando a científicos para establecer reglas formales para el control del proceso laboral.   Como parte del dominio del proceso laboral, también se dio la separación de éste del proceso gerencial y la división o clasificación del último en niveles alto, medio y bajo[1]. En respuesta a la crisis de acumulación de capital de finales de los 1970s y principios de los 1980s, los grandes capitalistas implementaron principios científicos de administración para incrementar y asegurar su control sobre el proceso gerencial.   Se contrató a más científicos y otros expertos técnicos para recopilar información de los gerentes de producción y centralizar esa información en sistemas de procesamiento de información computarizados.   Ya procesada, la usaron para desarrollar premisas y otros controles formales que limitaron las opciones de gerentes de niveles bajos y medios en la toma de decisiones[2].


Es obvio que las élites empresariales utilizan redes de compañías para influir en la opinión pública y la política del país en que se desempeñen, transformando políticas públicas y creando condiciones que mejor promuevan sus agendas de lucro[3].   Con muchos científicos trabajando para ellos, también influyeron en el desarrollo de ciencias sociales en EUA y para completar, auspiciaron y promocionaron predicadores religiosos.   Estos últimos crearon “universidades” religiosas, en las que supuestamente también se estudian ciencias naturales, de las que surgen muchos “científicos” que llegan a ocupar puestos importantes en las administraciones de gobierno de EUA, con el propósito expreso de defender el creativismo.

Los 1980s en EUA miran estos cambios y una cada vez mayor intervención en la vida pública de los grandes capitalistas.   Los títulos nobiliarios europeos son más aceptados y promocionados, con lo que siguen ganando el favor de clases dominantes de Europa.   Las leyes económicas en EUA favorecen más y más a los que más tienen.   Para finales de los 1990s, la hegemonía de los mismos grandes capitalistas domina EUA, Europa y una gran parte del mundo y ya han desaparecido las diferencias entre ciencias sociales “americanas” y europeas.   Para estas fechas, la homogenización de ideas del pueblo de EUA es tal que si se sometiera a voto la teoría de la evolución, no pasaría.

El eurocentrismo en la educación de EUA se ha exacerbado más aún y ya no hay mucha diferencia si una investigación es llevada a cabo en EUA o en Europa.  Son varias las investigaciones, sobre todo de orígenes del hombre, que se llevan a cabo en ámbos lugares para comparar diferencias pero los prejuicios son tan similares que se generan las mismas contradicciones.

La historia del neanderthal ilustra prejuicios y vanidad europeos desde el encuentro del primer fósil diferenciado en el valle de Neander en 1856 (ya se habían descubierto dos anteriormente).   Este fósil fue considerado como el Hombre de Neanderthal por lo que su primera opción para nombre científico fue Homo neanderthalensis en 1864 ganándole por poco tiempo a la opción más popular de Homo stupidus[4].   Su descubrimiento causó muchos problemas en la idiosincrasia de la gente.   Como menciono en mi crítica:

“Eurocentrism, prejudice and racism still obstructing scientific knowledge evolution. The scientific method makes science self-correcting, but how long it takes to correct itself depends mainly on researchers, and prejudice takes a big role on hindering advance. Look at how many years europeans have denied neanderthals a place with the human ancestry, accepting at the most that they may be ancestors to "inferior races", and strongly denying any link of "modern europeans" with them, particularly because neanderthals originated in Europe.  We measured human evolution by craneal capacity till we found neanderthals and looked for excuses to make it a stupid brute for having more than us.

Prejudice and vanity have taken a toll on the advance of scientific knowledge in many ways, but more so in the human natural history. With the tools and knowledge available to us 50 years ago, an honest taxonomist would have grouped gorillas, chimpanzees and humans in the same genre and different species. But no, we are so special that we couldn't apply the same rules of taxonomy to ourselves. So vanity had a big part in engendering racism.

For that reason I admire the way native americans evolved their thinking, accepting their natural surroundindgs as part of themselves and most importantly, accepting the existence of spirits in all the other animals of creation. Just that last part shows us that vanity levels in native cultures were a lot lower than european cultures, making it easier for native americans to be more honest with themselves and hence, being able to get to the truth in a more straightforward way”.

La capacidad craneal promedio del hombre moderno es de 1400 cm3.   La del neanderthal, de 1600 cm3.   Después de esto, dejo la defensa del neanderthal a Colin P. T. Baillie con Neandertals: Unique from Humans, or Uniquely Human? KROEBER ANTHROPOLOGICAL SOCIETY, 103(1): 93-107 http://kas.berkeley.edu/documents/Issue_102-103/9_Baillie.pdf  un ensayo bibliográfico sobre porqué el Homo neanderthalensis es más bien el Homo sapiens neanderthalensis, sencillo y fácil de entender, aunque en inglés.

Así como los prejuicios y la vanidad impusieron la idea de un neanderthal que no podía hablar, bestial en apariencia y comportamiento, también influyeron, con mayor razón, en ideas sobre Homo erectus y Homo habilis.   El descubrimiento en el 2003 del Homo floresiensis causó un problema más grave en todos los individuos “científicos” que defendían de cierta manera el creativismo (origen divino del hombre, a semejanza con su dios).

Los principios de los 1980s me encontraron tremendamente interesado en el origen del hombre americano, no ya de todos los demás.   En aquel tiempo podría haber contestado cualquier pregunta sobre Lucy, el muchacho de Turkana y muchos más.   De hecho, recuerdo haber sostenido discusiones con miembros de la GFU en una Normal Superior a la que asistí a cursos de verano, usando argumentos de Teilhard de Chardin para defender mi posición sobre la humanidad de nuestros ancestros.   ¿Por qué Teilhard de Chardin? El catequismo influyó mucho en mí y la doctrina de Jesucristo con ello.   Abandoné la iglesia a los 12 años (leí la biblia), pero creo que las doctrinas de Jesucristo con respecto a sus semejantes, permanecieron.   Ideas de Teilhard de Chardin eran un compromiso entre ciencia y religión, y para alguien de veinte años, tratando aún de definir sus ideas, y discutiendo con gente que trataba más con pseudo ciencia que con realidad, eran buenos argumentos.

Mi búsqueda del origen del hombre americano implicaba establecer un lugar de origen puntual.   Al darme cuenta de cómo las comunidades aleut, yupik, inupiak e inuit habían interactuado en los últimos mil años, me dí cuenta que el origen del hombre americano no podía ser así.   Abandoné la idea de buscar el origen del hombre americano en un lugar exclusivo de Asia.   Compartir la vida con estas gentes, me permitió “ver” como se había llevado la migración desde África al resto del mundo.   Una vez consciente de cómo cazadores y recolectores desperdigaban sus poblaciones,  era fácil, para mi, “ver” como la población humana había desplegado su humanidad por todas las tierras del planeta.

Hoy en día no es sorpresa para nosotros llegar a pensar que los perros piensan, sobre todo aquellos que han tenido la experiencia de interactuar con perros mayores de diez años.   Pero, ni la Europa del siglo XIX ni la de principios del S. XX, podían permitirse estas ideas.   El hombre debía provenir de dios y no tener nada que ver, no solo con ancestros primitivos que sugerían evolución, sino con cualquier otro animal que sugiriese la animalidad de su condición.   Razón por la cual los defensores del lugar del neanderthal entre nuestros ancestros fueron ahogados por el clamor del resto de los pensadores científicos.

Los pensadores científicos de principios del siglo XX enfrentaban muchos problemas.   Para empezar debían dejar atrás su educación religiosa.   Si tenían un puesto cómodo en alguna universidad, lo más probable es que se debiese al lugar que ostentaran en sus iglesias.   Cuando sus descubrimientos implicaban un origen evolutivo del hombre, debían vencer su conciencia al oponerse a todos los preceptos religiosos con los que habían crecido.   Después de haber sido capaces de hacer a un lado sus dogmas, enfrentaban el disgusto de sus pares, críticas de colegas y amenazas del fuego del infierno.   En seguida reproduzco un fragmento de una carta escrita el 7 de febrero de 1925 a Raymond Dart, el descubridor del niño de Taung, uno de los más controversiales en nuestra historia:

Sir: — the horrid ape-man hybrid and the inevitable punishment of the flame. Let us hope that the wealth of the Sect [of] the Evolutionists will be poured out for your Terrestrial happiness. “Man hath but a short time to live.” The quenchless flame that, on this Earth, melts the rocky mountain like fat in a melting pot over a hot fire; will be found to be equally hot in the depths of the world of hell. To put out this horrible hybrid of a vile man’s act, with some ape, as the ancestor of Man: is a gross mockery, and an insult to the great Creator who made Man in his own pure and holy Image: and, it will be adequately punished when you have “passed over to the other side.”[5]

El anuncio del descubrimiento del Homo floresiensis en el 2004 generó tantas controversias y ataques similares a los del anuncio del descubrimiento del niño de Taung (Australopithecus africanus) en 1925, que pareció, en cuanto a cultura humana, que el tiempo no había transcurrido entre ámbos descubrimientos.  Los aspectos más importante del Homo floresiensis fueron el realizar que la evolución del cerebro no siempre implicó desarrollo en capacidad craneal (su capacidad promedio se consideró en 450 cm3, la mitad del Homo Erectus) y que nuestros antepasados habían empezado a salir de África un millón de años antes de lo previsto. [6]

Para finales de los 1950s los nativos de Alaska aún seguían visitando a sus parientes en Siberia, a pesar de la guerra fría, usando kayaks y umiaqs que eran embarcaciones con un esqueleto de madera cubierto de pieles.   Los umiaqs eran botes abiertos grandes y con mayor capacidad de carga que los kayaks, normalmente los hacían con piel de morsa mientras que para kayaks se usaba piel de foca.   El descubrimiento del Homo floresiensis en una isla a la que se tenía que navegar para llegar a ella y la posibilidad de que hubiese usado una balsa, hizo que se considerara que el Homo erectus había sido capaz de crear embarcaciones, que se aceptara que había cruzado mares para poblar la polinesia y, como el Neanderthal, algunas islas del Egeo.   Antes de ello, se creía que solo el Homo sapiens sapiens había sido capaz de crear embarcaciones.   Fueron muchos los cambios en la forma de pensar sobre nuestros orígenes.[7]

Para concluír, con seguridad, hace 40,000 años, había varios tipos de humanos en el mundo: los neandertales, los denisovanos u Hombre de Denisova, el Homo sapiens y el Homo floresiensis.   Posiblemente el Homo erectus también existía aún, aunque fuese el antecesor, no necesariamente directo, de los primeros tres.   El hombre moderno u Homo sapiens sapiens, tiene en su genoma herencia del neandertal del 1 al 7%, del denisovano del 1 al 6% y se considera que también de otro tipo de humano al que no conocemos.   El hombre de Denisova tenía alrededor de un 17% de neanderthal.   Los neandertales pudieron haber vivido hasta hace 28,000 años y el Homo floresiensis con seguridad hasta hace 17,000 años y posiblemente hasta menos de 1,000 años.   Varios científicos aún consideran la posibilidad de poder encontrar individuos del Homo floresiensis por los mitos y leyendas de las zonas en que vivieron.   Creo que el Homo sapiens arcaico apareció antes que los neandertales y que el Homo sapiens sapiens podría ser el producto de un reflujo genético de cruces del Homo sapiens arcaico con otros tipos, lo que llevaría mucho espacio para explicar y sustentar.

Es muy difícil para nosotros quitar de nuestros ojos y de nuestra mente los prejuicios culturales heredados de la Edad Media Europea, querer explicar historia y prehistoria de toda la humanidad con los principios de la hostilidad humana hacia otros humanos.   Con principios, también europeos, de la teoría del darwinismo social en la que se considera que los fuertes verán aumentar su poder y riqueza, mientras que disminuye la de los débiles y que se debe influir con mecanismos sociales de selección como el capitalismo de libre mercado, la eugenesia, el racismo, el facismo y la lucha de grupos nacionales o raciales.   Curiosamente, los que más se oponen a la teoría de la evolución, fundamentalistas religiosos, ¡son los que más apoyan el darwinismo social!   Debemos recordar que la edad media europea continuó hasta 1917 en que le puso fin la revolución rusa, con países como EUA y Gran Bretaña enviando ejércitos a luchar por su conservación hasta 1920.

Sobre todo, para comprender mejor a la humanidad, tengamos cuidado al usar esos principios para explicar la historia de nativos precolombinos en nuestro continente.

 

 

[1] Labor and Monopoly Capital: The Degradation of  Work in the Twentieth Century, Braverman, Harry 1974



[2] Economic Crisis And The Centralization Of Control Over The Managerial Process, Prechel, H 1994



[3] www2.ucsc.edu/whorulesamerica/theory/mills_review_2006.html, Domhoff 2006



[4] Howell, F. Clark (December 1957). "The Evolutionary Significance of Variation and Varieties of 'Neanderthal' Man". The Quarterly Review of Biology 32 (4): 330–47



[5] Carta del 7 de febrero, 1925, enviada desde el Grand Hotel – Paris a Raymond Dart,  The Raymond Dart Papers,  University of Witwatersrand Archives



[6] The Fossil Chronicles. How Two Controversial Discoveries Changed Our View of Human Evolution, Dean Falk, 2011. University of California Press



[7] http://www.theguardian.com/science/2010/feb/21/hobbit-rewriting-history-human-race







Etiquetas:   Investigación   ·   Evolución   ·   Sociedad

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