Federalismo no es igual a descentralización/ las vacaciones del Niño Verde

En la política mexicana existe una gran proclividad a simular en el discurso, como si se tratara de que por repetir insistentemente una postura o idea, esta se fuera a convertir en realidad.

 

.

Un ejemplo de esta situación que es inmejorable para el análisis es el concepto federalista, que en un régimen como el nuestro, tendría que ser por definición el mejor sistema de gobierno aplicable.

De hecho en contraste aunque el discurso oficial postula que el federalismo es la base esencial de nuestra convivencia institucional, en la realidad la situación es totalmente diferente, porque lo que nos rige es un autoritarismo centralista.

Desde el gobierno de Ernesto Zedillo, el gobierno federal se enfrasco en una abierta campaña en contra de la autonomía de los estados, que se radicalizo con Vicente Fox y Felipe Calderón, porque la mayoría de los gobernadores siendo priistas, no obedecían a su influencia partidista.

Evidentemente con el retorno del Revolucionario Institucional al poder, también se aumenta el imperio del autoritarismo federal, prueba de ello entre otros aspectos, la implantación de la Reforma Hacendaria.

Independientemente de sus efectos negativos en la economía, que inhiben la inversión privada, esta reforma también conlleva formas de distribución de las participaciones, que obedecen mas que a un carácter técnico, a criterios y decisiones de índole política.

Estamos hablando de una gran concentración de los impuestos denominados directos, y una constante reducción de las transferencias digamos poco condicionadas.

En México las políticas publicas y por ende su consecuencia en el ejercicio del gasto, están influenciadas por aspectos de estrategia electoral, de circunstancia respecto del nivel de relación entre los mandatarios estatales y el gobierno federal.

Visto así, el exceso de intervención con el pretexto de establecer un orden y combatir la corrupción, se convierte en una herramienta que no es de control administrativo sino político.

Basta revisar los presupuestos en materia de seguridad publica o turismo por ejemplo, en los cuales se otorga mas recursos a las entidades que no han podido cumplir con el mínimo de las metas.

Desprotegiendo a los estados que si han realizado en la medida de sus posibilidades correctamente la tarea, impidiéndoles consolidar sus avances, que en el caso del turismo además son generadores de derrama económica, como es el caso de Quintana Roo.

Lamentablemente esto no sucede para establecer equilibrios, circunstancia que si bien en todo caso tendría explicación, tampoco seria el formato que vaya a permitir desarrollar la economía de los estados y regiones, mucho menos de las finanzas estatales.

Porque con estas medidas lo que el gobierno federal provoca es precisamente aquello de lo que se queja y trata erróneamente de evitar, sin una distribución realmente equilibrada de lo ingresos fiscales, se empuja a los estados a financiarse a través del endeudamiento publico.

Se entiende que por principio de cuentas los estados tienen que hacer frente al compromiso de mantener sus propias estructuras y el gasto social, sin embargo en las condiciones actuales poco pueden hacer en materia de inversión en materia de infraestructura.

Sin infraestructura no puede haber desarrollo, con este federalismo a medias o simulado, las grandes obras que conllevan fomentar el desarrollo de actividades económicas, depende exclusivamente del gobierno federal.

La Reforma Hacendaria tiene muchas fallas de las cuales ya hemos platicado en incontables ocasiones en este espacio, sin embargo en esas reflexiones anteriores no habíamos abordado una de las mas trascendentes, la nula disposición a emprender un autentico federalismo fiscal.

El aumento de la recaudación fiscal a raíz de la Reforma Hacendaria es teórico, porque el cambio en las condiciones esta provocando su reducción, sin duda con estas medidas las personas y las empresas van a deber mas impuestos, pero no van a tener con que pagarlos.

Hipotéticamente el gobierno federal será mas rico y en la realidad los gobiernos estatales y municipales serán mas pobres, de tal suerte que la aparente bonanza, que solo es de papel, va a contrastar con la quiebra de las entidades.

Esto será mas notorio todavía a través del ejercicio del gasto federal, donde y cuando el gobierno central lo estime pertinente de acuerdo a sus propias estrategias y objetivos, que no necesariamente coincidirán con la realidad de las necesidades de las regiones del país, y es que de eso se trata el centralismo, de privilegiar los intereses del autoritarismo, aun por encima de su propio discurso.

 

Las vacaciones del Niño Verde.

 

El Senador Jorge Emilio González Martínez el Niño Verde, aprovechando la época, quería irse de vacaciones realmente a descansar del ajetreo legislativo en el que ha estado inmerso, sus amigos le recomendaron irse a un lugar donde nadie lo conociera para evitar ser molestado, después de una exhaustiva revisión de opciones, la mejor de todas resulto ser Quintana Roo, porque aun y cuando el Niño Verde es Senador de la Republica por esta entidad, nadie lo conoce.

 

Twitter@vazquezhandall  

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales