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Celos que matan, celos que aman


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31/07/2014


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Por mucho tiempo Teresa, quien trabajaba como secretaria en una fábrica de muebles y decoración,  tuvo que soportar que su esposo la registrara, oliera e interrogara cual policía, cada vez que regresaba un poco más tarde a su casa, por causa del trabajo. El  comportamiento celoso y desconfiado de su esposo la afectaba de tal manera que, un día no aguantó más y le contó a una compañera de trabajo la situación angustiosa que vivía; ya que había perdido a todas sus amigas para evitar vergüenzas.  Al encontrar a una persona  que la escuchara y comprendiera, poco a poco Teresa fue fortaleciendo su personalidad. Pero, este simple cambio alerto y su esposo, quién empezó a tomar una actitud más celosa y muy agresiva. Una mañana Teresa no llegó al trabajo y su compañera y confidente  temió que algo grave podría estar sucediendo, por lo que  llamo a la policía. Comprobando,  que no asistir al trabajo sin previo aviso, no concordaba con la personalidad responsable y ordenada de su amiga, la policía se dirigió a su casa  y se encontró con una trágica noticia. El celoso esposo, en un ataque de ira había intentado quemar viva a Teresa y ésta se encontraba internada en el hospital, gravemente herida. A los pocos días ella murió y, lamentablemente paso a sumar  la lista de las mujeres muertas por femicidio. Y  su esposo, fue de inmediato a la cárcel, dejando a dos hijos sin su madre para el resto de sus vidas.  Historias parecidas a éstas, se repitieron 41 veces el año 2013 en Chile. 


Pero los celos no son exclusivos de relaciones románticas, también encontramos celos entre los compañeros de trabajo y los familiares. Muy conocido es el caso de los diez medio hermanos de José, debido a la estrecha relación con su padre. Sus celos llegaron a tal grado que vendieron a su hermano y lo dieron por muerto. Una historia que está registrada en la Biblia como el caso de Caín y Abel. 

Como podemos ver, los celos son parte del ser humano desde los albores de la historia.  Y todos  somos vulnerables de caer en un comportamiento de celos negativos. Sin embargo, en la actualidad los celos se han vuelto una especie de nebulosa. Por una parte, inevitablemente hablamos de los casos extremos, como aquellos que han terminado con trágicos resultados de muerte y  quedan en el recuerdo colectivo de la sociedad.  Por otra parte, no le damos la debida importancia a lo grave y delicado que puede llegar a ser éste comportamiento en la vida diaria y, se acomoda en la sociedad de manera que parece invisible. Pero los celos pueden arruinar la mejor de las relaciones y la salud metal de los afectados, provocando una escalada de consecuencias. 

Curiosamente me he encontrado con mujeres muy seguras de sí mismas, capaces e inteligentes que han transformado su personalidad. Se han vuelto celosas, desconfiadas e inseguras. Buscando el motivo del cambio de su comportamiento se ve claramente que todo comenzó después de conocer a su actual pareja, novio o esposo. Este tema es algo extenso, pero voy a tratar de resumir.  La docente e investigadora multidisciplinaria Victoria  Muñoz Serra, en su libro "EL perfil del Psicópata, gente como uno" explica el comportamiento de los psicópatas; quienes aparentemente se ven como personas comunes pero, las características de su personalidad los hace peligrosos porque saben encontrar muy rápidamente el punto débil de una persona y las manipulan de manera muy astuta. Es dueño de un habilidad asombrosa para mentir y suele engañar descaradamente a su pareja, quién se ve afectada  por  la inestabilidad emocional. Las mentiras, una vez descubiertas,  van generando una gran desconfianza y no hace falta mucho tiempo para que una persona enamorada sufra fuertes cambios en su personalidad, buscando la verdad de manera obsesiva  o perdonando la violencia física y psicológica de la que es víctima.  

Es importante  reconocer en las personas las psicopatías, porque más temprano que tarde afectarán sus vidas y los psicópatas raramente sienten; compasión, remordimiento o arrepentimiento por sus actos. Por lo general no llegan a profundizar sus sentimientos. 

Un dato que agrega el libro de estudios realizados dentro de una población universitaria sugirió que quizás el 5% o más de esta muestra podría ser estimado como psicopático, si bien la gran mayoría de ellos son hombres (más de 1/10 versus aproximadamente 1/100 mujeres).

Mi pregunta es: ¿Habrá sido un psicópata el esposo de Teresa? ¿Habrá tenido más oportunidades de vivir si hubiera sabido cómo tratar el comportamiento de su esposo? 

El tema puede llegar a ser tan amplio que es algo difícil de enfocar en su desarrollo hasta que se escapa de las manos. Sobre todo cuando no los reconocemos.  Pero debemos hacernos cargo de ello, debemos aprender de los celos y manejar este sentimiento en su debida medida. 

Existen celos correctos  e incorrectos. 

La palabra hebrea qin’ah para celo, expresa la idea de la “rojez del rostro que acompaña a la emoción fuerte” (Feinberg, 1942, p. 429) —sea buena o mala. Dependiendo del uso de la palabra, puede hacer referencia a la pasión buena o mala. 

La palabra griega zḗ‧los tiene un significado similar. A menudo  porta una connotación negativa en la sociedad moderna.

Celo correcto: Un celo apropiado en que la emoción que se apodera de una persona en defensa de los suyos, de sus principios y certezas. El celo por el cónyuge está justificado si el motivo es procurar su bienestar: “Hasta a Jehová se le llama “un Dios celoso”, lo cual quiere decir que muestra celo por su buen nombre, por la verdad y por la justicia" Las madres cuidan con "celo" a sus hijos. 

Celo incorrecto: Los celos y la desconfianza sin fundamento son incorrectos y carecen de amor; además, pueden resultar en la ruina del matrimonio. La persona celosa, o envidiosa, pudiera sospechar de otros sin ninguna causa, o resentirse por la atención que reciben otros, pues cree que solo ella la merece. Pueden hacer que una persona y otros implicados pierdan la vida como fue al caso de Teresa o, sufrir grandes injusticias como el caso de José.  Y, los celos incorrectos en otros ámbitos de la vida como; el trabajo, el colegio los vecinos pueden afectarnos bastante.

Prescindiendo de cuál sea la causa, los celos de la clase incorrecta tienen poder destructivo. Pueden quitar  el sueño, causar angustia y ser responsables de trastornos mentales y estomacales. También pueden engendrar cólera y odio, y hasta pueden llevar a la comisión de un delito grave. ¡Caín permitió que los celos, o la envidia, lo llevaran a asesinar a su hermano Abel!

La idea es que no se ponga celoso o celosa al extremo negativo, que maneje sus emociones y se deje llevar por los pensamientos positivos. Pida ayuda si es necesario y, por sobretodo; mida las consecuencias. Piense bien.  Muchas veces el sufrimiento que nos provoca los celos es debido a lo que imaginamos en nuestra mente y no por situaciones reales. Como es el caso del esposo de Teresa, tenía una familia, una mujer que lo amaba y soportaba, sin embargo fue una víctima inocente, junto con sus hijos, de sus celos destructivos. 

Soy Erica Henriquez.



Etiquetas:   Comportamiento Social   ·   Psicopatología   ·   Femicidio    ·   Celos   ·   Desconfianza

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