. Puede que hasta les tenga cariño a algunos de estos objetos. Sin embargo, es Dios quien decide cómo debemos adorarlo, y la Biblia enseña que él no quiere que utilicemos imágenes (Éxodo 20:4, 5; Salmo 115:4-8; Isaías 42:8; 1 Juan 5:21). Por lo tanto, para ponerse de parte de la adoración verdadera, usted debería destruir todos los objetos que posea que estén relacionados con la adoración falsa. Trate de verlos igual que Jehová: como una “cosa detestable” (Deuteronomio 27:15). 4 Otra práctica común en muchas religiones falsas es el culto a los antepasados. Antes de aprender la verdad de la Biblia, algunas personas creían que los difuntos siguen viviendo en una región invisible y que pueden ayudar o perjudicar a los vivos. Quizá usted hacía grandes esfuerzos por apaciguar a sus antepasados. Pero, como aprendió en el capítulo 6 de este libro, los muertos no siguen viviendo en ningún lugar. Por eso, no sirve de nada tratar de comunicarse con ellos. Todo mensaje que parezca venir de un ser amado que ha fallecido viene en realidad de los demonios. Por este motivo, Jehová prohibió al pueblo de Israel que intentara hablar con los muertos o que practicara cualquier otra forma de espiritismo (Deuteronomio 18:10-12). 5 ¿Qué puede hacer si la religión que ha seguido hasta ahora usa imágenes o da culto a los antepasados? Lea con mucha atención los pasajes de la Biblia que muestran lo que Dios piensa de estas prácticas. Ore a Jehová todos los días; dígale que desea ponerse de parte de la adoración verdadera y pídale que lo ayude a pensar como él (Isaías 55:9). www.jw.org