Sin más delito que intentar trabajar para sacar el sustento diario, para poder enviar a sus hijos, nietos, y demás familiares a las escuelas, a un centro de salud, o a trabajar con una tortilla en el estomago, más de 120 mil comerciantes de Tamaulipas se han convertido en delincuentes para la Secretaria de Hacienda, para el SAT, y a nivel nacional deben ser millones.



