. Hay que ver que no
nos vemos nunca y nos vamos a ver ahora todos lo días.
Lo que son las cosas Juan. Aunque
tampoco pareces muy contento.
¡Qué va! Calla, que no sabes
bien el disgusto que tengo encima.
¿Y eso?
¿Cómo que “y eso” chiquillo?
Pero, ¿tú en que mundo vives? ¿No viste el partido de ayer?
¡Ah! Es verdad, que había ayer
Champions. Si te soy sincero no lo vi, estoy cada vez más
desconectado del fútbol.
¡¿Cómo?! No te digo yo a ti,
encima esto. No me digas eso, me cago en todo lo que se menea. Pero,
¿tú no tienes sangre o qué? ¿Qué puede haber más importante a
esa hora que los octavos de final de la Champions League? Así
nos va.
Venga ya Juan, que eres muy
exagerado.
¿Exagerado? No me calientes, no
me calientes. Que ya tuve bastante ayer con tener que acostarme sin
cenar ni nada. A mi mujer no le dejé ni que me diera las buenas
noches, así que imagínate el panorama.
Pero... ¿por qué? ¿Qué más te
da si ganan o no?
Vamos a ver, ¿cómo puedes
decirme algo así? Esos partidos hay que ganarlos sí o sí, y más
con lo que cobra esa gente.
Pues eso mismo digo yo. Si cobran
tanto es porque sois unos fanáticos y lo permitís.
¡Uffff! Va a ser mejor que
cambiemos de tema, si no al final te la llevas.
Sí, será mejor, que no tengo yo
ganas de conflicto. Oye lo que quería yo preguntarte, aparte del
disgusto del fútbol, ¿cómo llevas lo de tu empresa? Eso sí que
ha tenido que ser duro, ¿no?
¿De qué estás hablando? ¿Qué
pasa con mi empresa?
Me contaron que habíais perdido
el concurso aquel en el que estuviste trabajando tantos meses.
¡Ah sí! ¿Y qué más da?
¿Perdona? Fueron muchos los
esfuerzos que se hicieron para que ahora la empresa haya sido
rechazada. Ha tenido que ser un drama para ti.
¡Ni de coña! ¿Estamos locos?
Por mi a la empresa le pueden dar mucho por ahí. A mi me da lo
mismo, ¿no ves que yo voy a cobrar lo mismo a final de mes tanto si
se gana como si no? Que se joda mi jefe, que ya gana bastante.
Pero bueno Juan, ¿eso cómo va a
ser? Así que la empresa a la cual dedicas la mayoría de tu tiempo
y de la cual dependen tantas familias a las que conoces... te da
igual; pero que un equipo con el cual no tienes relación alguna
pierda un partido al cual ni siquiera has asistido, te amarga la
noche y el resto de la semana. Lo tuyo no es muy normal, lo siento.
¡Ostia! No te digo yo a ti que al
final me dabas tú el día. Por cosas como esta es por lo que estoy
yo amargado. Desde luego que siempre fuiste un raro. Me vas a
perdonar, yo me alegro mucho de verte, pero va a ser mejor que me
vaya, directamente. Porque lo que está claro es que no tienes ni
puñetera idea de nada.
Pues nada Juan, que te sea leve.
Ya nos vemos. A ver si la próxima vez te pillo algo más animado, o
como poco, un día en el que no hayas tenido fútbol la noche
anterior.
Nos vemos. Hay que ver las cosas
que deseas. Desde luego, como perdamos la vuelta, más te vale no
cruzarte conmigo.
Sin duda. Estaré atento. Jajaja.
Déjate de coñas, que esto es muy
serio.
¿Serio? Lo tuyo sí que es de
coña.
¡Anda ya! ¡Ten cuidadito y
aprende a disfrutar de la vida! Que falta te hace.