Los países latinoamericanos, recorremos más de tres décadas de democracias, sin embargo en algunos casos, los discursos, las propuestas y sobre todo las gestiones políticas, no evolucionaron del pensamiento binario impuesto en las décadas anteriores.Es superlativo en Venezuela, muy influyente en Argentina, menos, pero notorio en Brasil y así, va disminuyendo en otras naciones, aunque se puede encontrar con altibajos (en Colombia ahora, por ejemplo) Las sociedades de nuestros países, se debaten siempre entre dos modelos opuestos, dos versiones, dos supuestas ideologías, dos propuestas políticas y dos discursos, políticos y hasta mediáticos; enfrentados, imposibles de compatibilizar y sin ninguna forma de hacerlos complementarios. La gente debe elegir uno de los dos, uno es el bien y el otro el mal (y viceversa, según quien lo describa) uno es lo popular y el otro lo antipopular.




