El hecho tuvo lugar el 27 de febrero de 1829. Fue a 25 km al sur de la ciudad ecuatoriana de Cuenca, entre las tropas grancolombianas comandadas por el Mariscal Antonio José de Sucre y las peruanas al mando del Mariscal cuencano José Domingo La Mar. El triunfo fue para las tropas de la Gran Colombia, causando más de un millar y medio de muertos en su mayoría peruanos. Fue un desastre. Según el parte de guerra de Sucre al Libertador, de ocho mil soldados peruanos que ingresaron al actual Ecuador por las fronteras de Macará, no más de tres mil retornaron luego de la derrota. Razones: heridos graves, desertores, y gente que se quedó a vivir en las tierras ecuatorianas. De aquí dos asuntos importantes. Primero, el lugar preciso del encuentro bélico. No fue en Tarqui, como dicen algunos, sino unos 15 km más al sur, y la derrota, a partir del km 25 de la actual carretera hasta las goteras de Girón, km 36, en donde se han encontrado muchos vestigios del combate. Por otra parte, incluso los historiadores peruanos más importantes, como Basadre, Bilbao, Vargas y Chirrinos, citan en sus obras comunicaciones y expresiones de actores, como Agustín Gamarra, José de Orbegozo, Salaverry, Plaza y La Fuente, que estuvieron presentes el día aquél, que hablan del Portete y no de Tarqui. El tema es interesante, pues como se ve, los personajes más importantes de la historia peruana de esa época, vivieron los momentos del fracaso peruano en los campos del Portete y el triste retorno de sus combatientes, causando honda conmoción en medios peruanos.El otro aspecto es el relacionado con las causas e intereses que movieron a los líderes a marchar sobre territorio ajeno, y aquí están. Gamarra quiso defenestrar a La Mar y alentó una guerra que era difícil. Tuvo luego mucho temor de los testigos del fracaso y los contuvo de alguna manera. En el fondo querían hacer del Perú un país poderoso y para ello había que eliminar el poder de Bolívar, invadiendo la Gran Colombia y sacando a Sucre del camino. Santa Cruz, por su parte era espectador, tenía sus propios intereses, ya había combatido en Pichincha apoyando al Libertador y ahora buscaba la presidencia de un país grande, de una confederación Perú-Boliviana. Todo lo que habían deseado salió mal, pero Gamarra logró ser presidente del Perú luego de eliminar a La Mar, Orbegozo también llegó a ser presidente y Salaverry igual, aunque luego cayera derrotado y fusilado.Me conmueven todos estos pasajes, igual que a Nemesio Vargas, que decía: "Madame de Staël ha dicho que lo mejor de la Historia es el entusiasmo que despierta; yo estoy por las amargas lágrimas que hace verter..."



