Pedro De Leon El Cuarto Orden De Estado (Segunda parte)

La semana pasada comentamos el libro denominado EL CUARTO ORDEN DE ESTADO, del Doctor Raúl Olmedo, en el que se abordó el tema de “la descentralización”. La tesis es no concentrar el poder y los recursos, coincidíamos en que el tema era actual y urgente, pues cuanto más se concentre la toma de decisiones, más se trabará la participación y habrá más obstáculos para impulsar la energía social que existe en cualquier núcleo poblacional. Descentralizar es empoderar al ciudadano y a la comunidad para hacer frente  a sus retos y necesidades.

 

. La tesis es no concentrar el poder y los recursos, coincidíamos en que el tema era actual y urgente, pues cuanto más se concentre la toma de decisiones, más se trabará la participación y habrá más obstáculos para impulsar la energía social que existe en cualquier núcleo poblacional. Descentralizar es empoderar al ciudadano y a la comunidad para hacer frente  a sus retos y necesidades.
La propuesta-reflexión del Doctor Olmedo, adicionalmente, presenta el tema de “Pobreza, participación y gobierno comunal” en donde argumenta que, lo que bloquea la economía es la distribución excesivamente centralizada en un sector muy pequeño con poca participación de la sociedad, y sentencia: “una distribución descentralizada hacia la sociedad en su conjunto y hacia todas las regiones del país estimulará tanto a la producción como al consumo”.

Pero no sólo eso, coincidiendo con Raúl Olmedo, la descentralización propiciaría una mayor participación de la sociedad, una mayor plenitud en el nivel de la comunidad y que a la organización estatal existente se añada EL CUARTO ORDEN DE ESTADO: el de la comunidad vecinal. Este cuarto nivel, indudablemente oxigenaría la tarea de gobernar desde y con los gobernados.

La mayor participación de la sociedad, en la coyuntura actual, se da través de los procesos electorales, por medio de los cuales los ciudadanos eligen a sus autoridades, pero eso no garantiza el desarrollo económico y social, como la realidad lo demuestra, para decirlo en palabras de Gustavo Gordillo, “El desequilibrio sucede cuando el Estado no es capaz de adaptarse a la nueva realidad de su sociedad y crea canales que resultan medios de contención y simulación, más que vías eficaces para el flujo de las preocupaciones sociales hacia las esferas de toma de decisiones”.

El CUARTO ORDEN DE ESTADO no representa la solución de todos los problemas, pero si abre la posibilidad de encauzar la energía social para que se reconstruya y fortalezca la comunidad local, sobre todo en lo que concierne a la participación, más aún cuando el Estado se ha vuelto incapaz de promover la actividad económica y en parte también por las nuevas tecnologías, que han venido a sustituir la fuerza de trabajo. Lamentablemente hoy, ni el gobierno ni la iniciativa privada contratan mano de obra, así se genera la enorme desocupación que padecemos.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) refuerza la idea de fortalecer la economía local, recientemente Guy Ryder, Director General de la OIT, al presentar en esta semana el “Informe Sobre el Trabajo en el Mundo 2013”, anunció que el número de desempleados mundialmente aumentó el año pasado en cinco millones de personas y aunque la economía mundial se recupera, en la actualidad la cifra total de desempleados alcanzó los 202 millones, por lo que es necesario replantear las políticas, intensificar los esfuerzos para acelerar la generación de empleos y apoyar a las empresas locales para crearlos", esto se logrará si, entre otras cosas, se le da participación y decisión  (descentralizando) a las comunidades, pero sobre todo promocionando la economía social.

En este orden de ideas, en las comunidades se debe impulsar y fortalecer lo que se ha denominado como el “tercer sector” (sector social), entendiendo a éste como la economía social, familiar, la de traspatio, la comunitaria, la de las cooperativas. La economía que aprovecha  la potencialidad regional y familiar con el que se cuenta.

El sector social traerá como consecuencia la participación voluntaria de las personas para reconstruir la vida integral de la comunidad local, la solidaridad, la asistencia privada, el servicio a los otros y la filantropía. Cubriendo las necesidades que no están garantizadas por la economía de mercado o por el sector público.

La actual administración impulsa una transversalidad en las acciones de política social, alineando los programas de todas las dependencias para mejorar no sólo la alimentación de los ciudadanos, sino cambiar los entornos y transformar la condición de las zonas con mayor rezago social, bajo el principio de que los pobres si son productivos y capaces de generar mano de obra adicional.

Lo anterior, hace necesario el Cuarto Orden de Gobierno, para que el Estado se extienda a su piso básico, al de la comunidad inmediata, en el que la colectividad se organice productiva y socialmente. Si la sociedad se organiza y crea oportunidades de desarrollo, estará generando el poder que le permitirá resolver sus problemas comunes y construir la infraestructura social y productiva que enriquecerá a su localidad.

Y si usted, lectora, lector querido, no tienen inconveniente, nos leemos el próximo jueves.

P. D. En estos días se realiza el Foro Económico Mundial en Davos Suiza, en el que participa el Presidente Enrique Peña Nieto, el tema central es “La remodelación del mundo: consecuencias para la sociedad, la política y los negocios”; no obstante, líderes mundiales como el Papa y Obama coinciden en que el tema principal a tratar es el de la desigualdad. Ojalá haya resultados.

Pedro De Leon Mojarro

contacto@pedrodeleon.mx twitter: @Pdeleonm                       15 de enero  de 2014.Facebook: Pedro de Leon Mojarro.*Coordinador de Delegaciones de la SEDESOL.

http://pedrodeleon.mx/

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