Un Día en la Vida de un Anticapitalista

 

. La crisis económica, el desempleo y la visión (cierta o no, pero tema para otra columna) de que los gobiernos se han puesto al servicio de los intereses corporativos son temas recurrentes en este tipo de manifestaciones. Pero analicemos un día en la vida de un radical de izquierda anticapitalista; al final, querido lector, podrá decidir sobre el mérito (y la coherencia) de dichas manifestaciones. 10:00 A.M. Despierto ante el sonido de mi celular Finlandés, me doy cuenta de que mi amigo me ha mandado un mensaje de texto a través de la red telefónica de una compañía alemana. En él me indica que la próxima protesta iniciará a las 12 del medio día. 10:05 A.M. Ajusto mi pantalón fabricado con tela española, me pongo mis calcetines fabricados con algodón vietnamita y me abrocho mis zapatos deportivos fabricados en Corea con marca estadounidense. Me dispongo a desayunar jugo de naranjas de Brasil con huevos traídos de alguna región del campo en un camión de fabricación japonesa. 11:00 A.M. Entro a Twitter, red social estadounidense, desde mi celular y pongo una liga al más reciente artículo en mi blog, que por cierto está hospedado en unos servidores de fabricación alemana: "Capitalismo = Muerte."11:30 A.M. Noto con sorpresa que mis seguidores en 25 países han "retuiteado" la liga a mi artículo, pienso en lo fuerte que se está haciendo el movimiento. 12:00 P.M. Hora de la protesta. Por suerte, tuve tiempo de preparar mis carteles con mis marcadores "Sharpie" (importados de Estados Unidos).  Las demandas son simples: -Alto al capitalismo. -Basta al imperialismo Yankee. -Más empleos. 13:00 P.M. Me dio un poco de hambre en medio de la protesta. Por suerte, tengo conmigo un par de manzanas de Washington y una barra de avena hecha en casa. 14:00 P.M. La protesta terminó. Afortunadamente, nos grabaron reporteros de CNN y otras cadenas internacionales. Por supuesto, no desaproveché la oportunidad y les tomé fotos, que inmediatamente subí a mi cuenta en Facebook. 16:00 P.M. Veo en mi televisión portátil (fabricada en Japón) que los medios no hablan bien de nosotros. Nos llaman "revoltosos" y de otras formas que no quiero mencionar aquí. Vendidos. De seguro los compró alguna petrolera. 17:00 P.M. Voy en el camión que nos llevará a la siguiente protesta, pero tuvo que parar por diesel. El colmo, la estación es de una empresa estadounidense. Protestamos con el conductor, pero nos dice que es la única gasolinera en 50km a la redonda. Enojado, me pongo mis audífonos y escucho discursos de Hugo Chávez en mi reproductor mp3. Me niego a escuchar música comercial, vendidos. Como vimos en este honesto diario imaginario, las protestas antiglobalización y anticapitalismo son la expresión de un grupo de la población que se niega a abrir los ojos a la realidad de que todos dependemos de todos. Analiza tu día y te darás cuenta de que para ti trabajaron al menos 1,000 personas para asegurarse de que tengas desde energía eléctrica hasta ropa que ponerte. Por supuesto, no tienes la más remota idea sobre esas personas, no las conoces, ni siquiera sabes dónde están ni te interesa saberlo. Desde los cientos de personas que se encargaron de que el jugo de naranja llegara a tu refrigerador hasta aquellos que trabajaron para que tuvieras un simple lápiz con qué escribir, el mundo actual está entrelazado y tratar de romper o ignorar esos lazos simplemente crea desempleo para aquellos que, precisamente, protestan por la falta de empleo¿O tú qué opinas?  Atrévete a poner tus comentarios y sígueme en Twitter en @miguelggarcia

UNETE



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