Reflexión sobre los hacendarios.

No es lo mismo ser hacendado que hacendario. Son personajes de la vida nacional muy diferentes. Un hacendado quiere a la gente que el fiel, que le sirve, quiere a los animales, la tierra, el campo y aprecia la vida silvestre. Nada de esto conoce el hacendario y solo aprecia números, tasas, gravámenes e impuestos.

 

. Son personajes de la vida nacional muy diferentes. Un hacendado quiere a la gente que el fiel, que le sirve, quiere a los animales, la tierra, el campo y aprecia la vida silvestre. Nada de esto conoce el hacendario y solo aprecia números, tasas, gravámenes e impuestos.
Lo que si puede hacer un hacendado es poner un hacendario pero jamás al revés. Lo que un hacendario puede hacer por un hacendado es corresponder a este con favores fiscales brutales en perjuicio del país. El hacendario ve la forma de que el hacendado no pague los impuestos debidos y este corresponde con favores de tipo económico.

Como todos sabemos quién es y como son los hacendados, vamos a analizar mejor a los hacendarios. Hemos tenido en México muchos hacendarios desde buenos, malos y peores. Inventan gravámenes, cifras, estadísticas y le toman el pelo al presidente con el fin de gastar lo menos posible. Señor, es importante el ahorro nacional. Pamplinas.

Un ex hacendario decente vive decorosamente de su pensión sin mansión, choferes, guaruras, escoltas, avión y otras cosas más. Esto se traduce en que mientras sirvió al país no se sirvió y pensó en el país primero. Ese es un buen hacendario que si los hemos tenido pero muy pocos. La mayoría de estos jamás vuelven a trabajar, se dedican a sus negocios de consultoría que fueron encadenando mientras abusaban de su gestión y como las crisis nacionales e internacionales son oportunidades, ninguno de estos la ha dejado pasar porque son muy inteligentes. Usan la mentira literal.

Desde Porfirio Díaz y su francés Yves Limantour que quiso más a México que muchos nacionales, don Antonio Ortiz Mena, don David Ibarra y don Jesús Silva Herzog han sido impecables en sus gestiones como hacendarios honrados y dignos de toda confianza nacional. Son los buenos y de estos pasamos a los peores hampones hacendarios con doctorado y maestría en EU. Se hacen llamar neoliberales.

Esta empezó con Aspe, un áspero ser que antepuso el dinero y su bienestar a todo lo que hizo y no se anduvo por las ramas en poner un café o table dance, una línea aérea con todos los servicios. Después vino otro sabio de apellido Gurria sin capacidad empresarial pero si enorme conocimiento al apuntalar su pensión enorme en dudosos tiempos de servicio. Apareció la docena trágica y los cristeros que algunas cosas hicieron bien, nunca supieron mover los techos del escándalo sano. Debo decir que antes se ayudan con nefastos priistas como Francisco Gil Díaz y el muy pesado Agustín Carstens que nos llevó a un catarrito del carajo. Usan mentira interpretativa.

Nada que haya trascendido en beneficio del país con estos seres celestes y el actual lacayo hacendario de Aspe que jura cobrar IVA a todo y ha tenido que dar marcha atrás no quedándole otra que decir que estamos en crisis, técnicamente no en recesión, controlado el déficit presupuestal, con mayor participación bancaria en el desarrollo nacional con la banca de desarrollo, aunque no sea posible crecer al 3.8% si al 1.8% en términos reales, con una inflación controlada y una deuda externa sometida. Una inversión foránea fabulosa gigantesca ante una reforma energética de antología más divertida que Eugenio Derbez. Solo él se entiende pero ya está haciendo negocio. No cree. Aquí usa la mentira implicatoria. Como ven usan las 3 mentiras según convenga.

UNETE



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