Cuando el individualismo se está instalando de forma silente en una sociedad inmersa en los aparentes beneficios de una globalización más que ficticia, se hace muy dífícil encontrar amplias, sonoras y emotivas manifestaciones en las que una mayoría de la población de casi 300.000 mil habitantes apoya sin condicionantes a 200 familias víctimas de la sinrazón de una multinacional, Tenneco.Los elevados índices de productividad marcados por la cualificación de los trabajadores y la innovación de una planta de producción deberían suponer el objetivo de cualquier empresa que se precie, intentando fomentar la implicación de los trabajadores de la misma con la empresa a la que pertenecen. Obviamente, la reforma laboral instaurada por el PP con infaustos resultados mercena estas situaciones favoreciendo el despido masivo de personas que luchan por sus trabajos y por un salario digno.



