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China y su economía: ¿Nueva ruta para los países emergentes?


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09/10/2013


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En los últimos cinco lustros, China dio inicio a una transformación nacional que la llevó a convertirse en la segunda economía del mundo. En la década previa, nos acostumbró a observarle tasas de crecimiento económico de dos dígitos, algo que no abunda en el orbe y que muchas naciones desearíamos siquiera aspirar. En materia económica, primero fue la buena nueva y, después la constante en los inicios del Siglo XXI.


                                                                              

No obstante, esta nación que está cerca de alcanzar los 400 millones de habitantes, ha empezado a mostrar los signos de una resaca financiera que no solo complica lo interno, sino que impacta en lo global. Para muestra, las autoridades chinas esperan una expansión del producto de 7.5% para 2013, cifra muy superior al resto de las economías que padecen la anemia del crecimiento mundial, pero también sintomática si se le compara en perspectiva.

 

Sucede que durante el acelerado crecimiento, en China se fue adquiriendo un alto nivel de endeudamiento, mismo que hoy coloca a las empresas privadas con un pasivo que ronda 1.24 veces el PIB nacional. Es la intensidad con que se manejó la estrategia de expansión. Y por eso le decía lo de la resaca financiera, pues las corporaciones ya están recurriendo a la emisión de pagarés, a efecto de poder amortizar las obligaciones previas.

 

Otro punto, es que la expansión económica se cimentó en un agresivo desarrollo de infraestructura inmobiliaria, algo que generó derramas muy importantes durante su realización, pero que ante el escenario actual de menor dinamismo, se convierte en inversión que no produce y que termina por comprometer la liquidez del mercado interno.

 

Debe agregarse que durante los años de bonanza, se presentó un cambio muy natural, pues las familias transitaron hacia una economía de consumo con patrones similares a los de occidente. Ello, además de los respectivos niveles de endeudamiento, también ha contribuido a una inflación que ya ronda el 6%, un dato que preocupa bastante a las autoridades económicas del país.

 

Por supuesto, la respuesta gubernamental no ha demorado. Las primeras medidas se enfocan en la contracción del crédito; hipotecario y al consumo principalmente; lo que esperan permita controlar la inflación y evitar una burbuja inmobiliaria de mayores consecuencias. Lógicamente, esto implica elevar el costo del dinero, lo que repercutirá en el sector bancario y complicará la crisis de liquidez comentada, además de frenar el crecimiento económico de China.

 

En el contexto global, debe destacarse que durante el ascenso previo, China se convirtió en el principal comprador de múltiples países, algo que hoy impacta significativamente en el orbe, pues se trata de naciones que ya no pueden colocar sus exportaciones con el gigante asiático, quedando obligadas a reducir el tamaño de sus economías, pues actualmente no abunda la demanda externa que les permita sustituirlo.

 

Es parte del dilema que este 2013 y el futuro inmediato, plantean para las economías emergentes, pues si bien crecieron a un ritmo de tres o cuatro veces superior al de los países desarrollados durante los últimos años, esto ha terminado por cerrarse, con el agravante de que los llamados países de primer mundo tampoco están creciendo, cancelando así la posibilidad de que las naciones subdesarrolladas, pudieran ser remolcadas por ellos en un hipotético ascenso. Vaya, el motor de muchos se está apagando, pero los motores de antaño siguen sin volver a encender. Es el escenario actual.

 

¿Y entonces? Bueno, precisamente, ese es el planteamiento que las autoridades económicas y hacendarias se están haciendo hoy en día, México incluido. Son tiempos de replantear, de revisar la planeación estratégica de cada quien; a nivel nacional desde luego, pero de allí en cascada, a todos niveles, empresas y familias; es imperante entender el campo de juego, moverse en la cancha con el mapa adecuado.

 

Las alternativas no son muchas, aunque sí lógicas: ante la debilidad exterior, sobrevivirá el que logre hacer las cosas bien al interior, el más capaz para fortalecer y dinamizar su mercado interno; asimismo, el que complemente ofreciendo el mejor panorama posible para atraer inversión extranjera; quizá se trate de una paradoja de la globalización, pero de momento la situación está en la economía interna de cada quien.

 

México parece poder hacerlo bien, pero la tarea necesaria está en curso, así que es algo que veremos en los próximos meses. Al respecto, Christine Legarde, Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional, señala con claridad esta nueva ruta: “El desafío principal de las economías de mercados emergentes es lograr un aterrizaje suave a corto plazo y asegurar un crecimiento sostenible a mediano plazo…”

 

Por fortuna, el debilitamiento de China no ha golpeado fuertemente a México, al contrario, parece ser otro astro que se acomoda bien para el llamado momento mexicano. En los ajustes que realiza, China está obligada a continuar migrando su esquema de exportaciones; de las manufacturas básicas que la caracterizaron en la década pasada, hacia los bienes intermedios; algo que se integra muy bien, en el patrón de las cadenas productivas mexicanas.

China está lejos de desaparecer como actor importante de la economía global, pues aunque su tasa de crecimiento no es la de antes, sigue siendo fuerte para impulsar los ajustes y probable resurgimiento. Los analistas se dividen, pero creo su tamaño le permitirá recuperar protagonismo.

En tanto, México se gresca en la estridencia de su momento, un cúmulo de debates que contienen argumentos validos; desinformación mal encauzada y; sobre todo, gran cantidad de intolerancia, violencia y cerrazón. Ojalá que venzan los primeros, porque el contexto pinta oportunidades interesantes, y bueno, sería agradable ver a México mejor, en su potencial pues.

Amable lector, recuerde que aquí le proporcionamos una alternativa de análisis, pero extraer el valor agregado, le corresponde a usted.

 COLUMNA VALOR AGREGADO - Comentarios en Twitter: @oscar_ahp

 



Etiquetas:   Globalización   ·   Crecimiento Económico    ·   China   ·   BRIC   ·   México

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