El acoso sexual

 

. Un deseo de someter al otro es el acoso, ver alguna figura y desear poseerla aunque sea en esencia bajo la pupila del ojo simbólico, donde siempre "Sea suya" como si le poseyese ya que las redondeces es lo que más impresiona y apetece. Pudiera ser libre el soma en su ejercicio de la felicidad complaciendose a si mismo pero por algún extraño motivo elige al objeto dificultoso. Y ejerce la sugestión o la tiranía en su razón balbuceando ante la sexualidad mientras como sujetos se pierden. El acoso viene por esa falta donde nunca se llena nada del todo, es la terrible ambición del narcisismo disfrazado en la civilización o como mero producto de una pulsión donde apenas y se logra un punto de goce, un plus, un sentir que se pierde en el lenguaje simbólico de la metáfora, la parábola o la alegoría. Empieza, trasciende o termina, es el ciclo eterno del depredador y es que perturba al que lo cometa, el que lo permita y quien lo reciba, generando malestar y algo por sobrellevar en la historia de vida tan singular.

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales