No hace muchos renglones que celebré algunas de las decisiones del “presidente” de México en materia hacendaria y definitivamente no dejaré de hacerlo –al menos por el momento- y así como por veces me permitiré este tipo de licenciosos desplantes, también resulta imperativo señalar los puntos donde el mencionado termina por meter el copete, desafortunadamente para Enrique, la cosa no es sencilla, todos estamos con la mirada fija sobre sus acciones y declaraciones, ya sea para divertirnos copiosamente con algunas de sus declaraciones -como con las tarugadas de Vicente “el agriculbotas” Fox- o simplemente, para no dejar de recordar los peligros implícitos en la falta de interés en materia política nacional.



