Mientras la consigna “Si no hay solución habrá revolución” vuelva a retumbar –por millonésima e inofensiva ocasión- entre las calles de la capital mexica, los maestros de la CNTE ya dijeron que no se van a ir, dijeron también que, de seguir el gobierno federal en su acostumbrada actitud de prepotencia y cerrazón –descubrieron el hilo negro, me cae-, ellos se declararán en “desobediencia civil” –modus de moda para referirse a cualquier acto que termine por limitarse a estropear cualquier vialidad-



