Realización de seis cuadros de gran formato

Como llegue a pintar estos cuadros de gran formato. Creo que fue en la primavera del año 2007 cuando mi amigo y mentor, Javier Moreno concertó, tras una visita a la concejalía de cultura del Ayuntamiento de Toledo, una exposición en el Circulo de Arte ubicado en la antigua iglesia de San Vicente, acordando con los responsables del centro que tendría lugar en Marzo del año siguiente. Al disponer este desacralizado recinto, convertido ahora en sala de exposiciones, de representaciones teatrales y toda clase de conciertos, de seis huecos laterales rematados en arco, contemplamos la posibilidad de realizar seis cuadros de gran formato para cada tan propicio espacio, que venía a medir algo más de tres metros de ancho. A finales de Septiembre tenía ensambladas las maderas, de 12mm de espesor, fijadas en los bastidores que medían 3m X 2m, tal era la medida de esta serie de tan solo seis obras. Puede que fuera a principios de Octubre cuando comencé la preparación de la primera tabla. Como en la empresa el trabajo había bajado, y mi presencia no era imprescindible, decidí dejarlo hasta que estuviese inaugurada la exposición; por lo tanto, tenía seis meses para rellenar treinta y seis metros cuadrados con unas imágenes extraídas a partir de unos esquemáticos bosquejos trazados en unos folios, recreados en el momento de la ejecución de las texturas y relieves. Ya la cosa empezó mal, pues en el primero cometí el error de aplicar una imprimación a la tabla que no me daba la suficiente seguridad en la adherencia, así que, aunque ya había comenzado a marcar y rebajar unos relieves de yeso, lo dejé abandonado. El segundo fue el que más terminado presenté en la muestra y, además, sirvió de portada al catalogo. El tercero y el cuarto llegaron con la primera capa de color, sin matices ni detalles. Y en los dos últimos destacaban las formas gracias al espesor de la materia.

 

.carlosdemoraleja.com/cuadros-de-gran-formato/">Como llegue a pintar estos cuadros de gran formato. Creo que fue en la primavera del año 2007 cuando mi amigo y mentor, Javier Moreno concertó, tras una visita a la concejalía de cultura del Ayuntamiento de Toledo, una exposición en el Circulo de Arte ubicado en la antigua iglesia de San Vicente, acordando con los responsables del centro que tendría lugar en Marzo del año siguiente. Al disponer este desacralizado recinto, convertido ahora en sala de exposiciones, de representaciones teatrales y toda clase de conciertos, de seis huecos laterales rematados en arco, contemplamos la posibilidad de realizar seis cuadros de gran formato para cada tan propicio espacio, que venía a medir algo más de tres metros de ancho. A finales de Septiembre tenía ensambladas las maderas, de 12mm de espesor, fijadas en los bastidores que medían 3m X 2m, tal era la medida de esta serie de tan solo seis obras. Puede que fuera a principios de Octubre cuando comencé la preparación de la primera tabla. Como en la empresa el trabajo había bajado, y mi presencia no era imprescindible, decidí dejarlo hasta que estuviese inaugurada la exposición; por lo tanto, tenía seis meses para rellenar treinta y seis metros cuadrados con unas imágenes extraídas a partir de unos esquemáticos bosquejos trazados en unos folios, recreados en el momento de la ejecución de las texturas y relieves. Ya la cosa empezó mal, pues en el primero cometí el error de aplicar una imprimación a la tabla que no me daba la suficiente seguridad en la adherencia, así que, aunque ya había comenzado a marcar y rebajar unos relieves de yeso, lo dejé abandonado. El segundo fue el que más terminado presenté en la muestra y, además, sirvió de portada al catalogo. El tercero y el cuarto llegaron con la primera capa de color, sin matices ni detalles. Y en los dos últimos destacaban las formas gracias al espesor de la materia.
Cuadros de gran formato en la exposicion de ToledoDespués de seis meses de trabajo diario, que solo interrumpí para terminar y enmarcar otros cuadros de menor tamaño; expuse cinco de estas obras, y solo tres en las hornacinas para donde estaban destinadas. No vendí ninguna obra a pesar de los buenos augurios, y del, para mí, inolvidable discurso de inauguración de José Morata, solo por estas palabras, creo que tanto esfuerzo, mereció la pena.

Cuando terminó la muestra embalamos estos cuadros de gran formato y los depositamos apartados, al resguardo de rozaduras y golpes, en una pared del estudio, donde todavía permanecen, a la espera de, si algún día dispongo del tiempo necesario, poder terminarlas.

Obra artistica – sobre tabla y metal

carlosdemoraleja

Carlos Valverde Alcañiz, pintura y diseño

UNETE



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