Creo en el Dios de lo Real, y no hay otro.



Es increible la cantidad de personas que militan en el ejèrcito de los ateos por un gigantesco error de juicio. Esperan que Dios sea un ente esencialmente moral, y en vez de mirar hacia su misteriosa realidad, miran a los hombres, donde, evidentemente hay millones de pecadores y mucho dolor. Buscan lo perfecto y se enfocan en lo imperfecto.Esos ateos sufren de una miopìa metafisica, de la que la ,mayorìa de los filosofos griegos e hindùes, hombres de mirada penetrante, se habrian sonreido de escucharlos o de verlos en internet o en la vida, disparando contra los creyentes.

 


Son como aquel que quiere conocer el rico interior de la nuez mirando solo su càscara rugosa y fea.

 O como el que mira el la superficie del mar tormentoso y no sabe que en las profundidades los peces ignoran absolutamente la conmociòn de la tormenta que se mueve por encima de ellos. 

Creen que Dios tiene la obligacion de hacer hombres sin pecado, y una vida sin dolor. Creen en la ilusion de un Dios ètico. 

Yo, habiendo sido ateo en mi juventud, nunca use para justificar mi ateismo ese dolor o esa imperfeccion humana. Yo buscaba al Dios de la realidad tal como es, no como deseo que sea. Y por eso lo encontre. 

Dios es el ser generador y sostenedor de las leyes del universo y el generador de la corriente de la vida y de la conciencia en todas sus formas, 

Por lo tanto, allì donde hay leyes naturales o sobrenaturales funcionando, y donde hay vida y conciencia, allì esta Dios. 

Y como al decir de Santo Tomàs de Aquino y de Aristoteles, Dios es Inteligencia infinita, puedo decir que allì donde observo el resplandor de la inteligencia humana o animal, reconozco allì la mano de ese Dios que es Inteligencia Absoluta. 

Y donde observo fenòmenos milagrosos no los descarto, pues el hombre no conoce las leyes que rigen otros planos, las que en ciertos momentos pueden interferir con las leyes de este mundo y aparentemente ponerlas en suspenso.

Creo en el Dios Omnipotente de la Energìa, pues todas las energìas particulares del universo son una sola, pues es algo demostrado que toda energia se puede transformar en otra, y que por tanto no existe mas que una con miles de manifestaciones. 

Pero esa esencia energetica universal no es ciega ni indiferte a la vida y a la conciencia, pues ella las genero, por tanto Dios es Energia Infinita consciente e inteligente, ordenadora racional del cosmos. 

Y en esa racionalidad absoluta penso en la creatura hombre con razòn, libertad y con un còdigo secreto en su interior que llamamos la ley moral, y que se encuentra expresada en diversas formas en los libros sagrados de todas las culturas antiguas : la Biblia, el Koran, los Vedas, el Tao Te King, La Odisea, en el Codigo de Hamurabi, en el Derecho Romano, en el libro de Manu, etc. 

La impureza de la mente, la dispersion de los sentidos, el ruido, los prejuicios, y los deseos propios del ego, dificultan la lectura de ese codigo interno de la ley eterna escrita en el corazòn, y crea la obligaciòn a los educadores y sacerdotes de enseñar la ley moral universal. Ver Mateo 7,12. y allì la encontrareis.



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Creo en el Dios de lo Real, y no hay otro.


Es increible la cantidad de personas que militan en el ejèrcito de los ateos por un gigantesco error de juicio. Esperan que Dios sea un ente esencialmente moral, y en vez de mirar hacia su misteriosa realidad, miran a los hombres, donde, evidentemente hay millones de pecadores y mucho dolor. Buscan lo perfecto y se enfocan en lo imperfecto.Esos ateos sufren de una miopìa metafisica, de la que la ,mayorìa de los filosofos griegos e hindùes, hombres de mirada penetrante, se habrian sonreido de escucharlos o de verlos en internet o en la vida, disparando contra los creyentes.

 


Son como aquel que quiere conocer el rico interior de la nuez mirando solo su càscara rugosa y fea.

 O como el que mira el la superficie del mar tormentoso y no sabe que en las profundidades los peces ignoran absolutamente la conmociòn de la tormenta que se mueve por encima de ellos. 

Creen que Dios tiene la obligacion de hacer hombres sin pecado, y una vida sin dolor. Creen en la ilusion de un Dios ètico. 

Yo, habiendo sido ateo en mi juventud, nunca use para justificar mi ateismo ese dolor o esa imperfeccion humana. Yo buscaba al Dios de la realidad tal como es, no como deseo que sea. Y por eso lo encontre. 

Dios es el ser generador y sostenedor de las leyes del universo y el generador de la corriente de la vida y de la conciencia en todas sus formas, 

Por lo tanto, allì donde hay leyes naturales o sobrenaturales funcionando, y donde hay vida y conciencia, allì esta Dios. 

Y como al decir de Santo Tomàs de Aquino y de Aristoteles, Dios es Inteligencia infinita, puedo decir que allì donde observo el resplandor de la inteligencia humana o animal, reconozco allì la mano de ese Dios que es Inteligencia Absoluta. 

Y donde observo fenòmenos milagrosos no los descarto, pues el hombre no conoce las leyes que rigen otros planos, las que en ciertos momentos pueden interferir con las leyes de este mundo y aparentemente ponerlas en suspenso.

Creo en el Dios Omnipotente de la Energìa, pues todas las energìas particulares del universo son una sola, pues es algo demostrado que toda energia se puede transformar en otra, y que por tanto no existe mas que una con miles de manifestaciones. 

Pero esa esencia energetica universal no es ciega ni indiferte a la vida y a la conciencia, pues ella las genero, por tanto Dios es Energia Infinita consciente e inteligente, ordenadora racional del cosmos. 

Y en esa racionalidad absoluta penso en la creatura hombre con razòn, libertad y con un còdigo secreto en su interior que llamamos la ley moral, y que se encuentra expresada en diversas formas en los libros sagrados de todas las culturas antiguas : la Biblia, el Koran, los Vedas, el Tao Te King, La Odisea, en el Codigo de Hamurabi, en el Derecho Romano, en el libro de Manu, etc. 

La impureza de la mente, la dispersion de los sentidos, el ruido, los prejuicios, y los deseos propios del ego, dificultan la lectura de ese codigo interno de la ley eterna escrita en el corazòn, y crea la obligaciòn a los educadores y sacerdotes de enseñar la ley moral universal. Ver Mateo 7,12. y allì la encontrareis.



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