
. Odio tanto la gente se me quede viendo, unas tantas por deseo otras por mera critica les causa extrañeza mi manera de ser, entienden no soy cómo ellos. Acostumbro taparme el rostro con mi cabello así evito dar a conocer las expresiones de mi rostro, es mi zona segura, cuando algo falla oculto todo rápidamente con un breve movimiento de mis dedos y todo vuelve a ser negro de nuevo, ellos no pueden ver si no un poco mis ojos y yo por algún pequeño espacio leo los mensajes subliminales con los que interactúan diariamente. A veces pienso en los distintos discursos bajo los cuales me encuentro, ya que mis parientes más cercanos padecen alguna enfermedad mental, los más lejanos aparentemente son normales como el resto de la demás gente, se que es inverosímil esto que digo pero ¡Por Dios, algo tenemos que creer! Mi equilibrio fisiológico está alterado el neurólogo ha captado deficiencias en mi cerebro y por otra parte existen en el mismo órgano algunas ventajas, por ejemplo mi coeficiente intelectual es el de un genio, he tenido que romper la barrera de un más que y un menos que para ser clasificado en algún cuadro psiquiátrico, en base a ello tomo medicamentos (Drogas legales) que hacen mantenerme somnoliento durante el día alterando la química natural de mi cuerpo, lo peor de todo es que los casos clínicos (En este caso el mío) en ves hacerse más generales conforme salen los nuevos manuales de psiquiatría han estado aumentando considerablemente la problemática del transtorno y padecimiento, por lo que sanar y ser curada es casi imposible de realizar, más si tengo unos primogénitores que no enseñan con su ejemplo, antes prefieren pensar siempre tienen la razón y miran sólo por mi supuesto bien aunque ejerciendo tiranía, ellos y sus supuestos contactos evitan escape de mi casa por lo que sus críticas en casa hacen sentir se vive en el mismísimo infierno, por ejemplo si escapara de mi hogar me buscarían para en caso de encontrarme echarme al hoyo del hospital psiquiátrico como paciente permanente, necesito por ende vías de escape y tengo mis formas de lograrlo, sin embargo las reservo para mi y están guardadas en mi consciente para ser usadas en el momento en que así lo requiera, ya no tolerare más el que a escondidas mías introduzcan cada ves drogas más poderosas en mi cuerpo, en resumidas cuentas no me soportan ¿Qué me espera? Matar y hacer experimentos con los cuerpos muertos o cometer suicidio, pero antes de eso quiero quemar alguna iglesia, de hecho sólo me acerco a una y lo primero que pienso es que no traigo fuego, algún día lo haré, por mientras no me acercare siquiera a ellas.