Hoy me he levantado polémico, sí. En el buen sentido, como siempre, pero sí. Resulta que hoy es uno de esos días en los que me cuesta más mantenerme firme ante la adversidad. Harto de nadar contracorriente, me siento aquí para desahogarme y puede que incluso, alzar este canto desesperado en busca de posibles amigos que decidan unirse a esta triste pero necesaria queja.



