.
El corazón carece de inervación
sensitiva propia y se manifiesta por trayectos "prestados" por otros
órganos. Hay descriptas en la literatura médica unas 25 causas de dolor
torácico.
Obviamente no vamos a comentar
aquí todas ellas, pero sí vamos a dar algunas señas que deberían alertarnos y
hacernos tomar las medidas más prudentes.
1) Características del dolor:
Cuando el dolor sea opresivo,
muchos pacientes suelen comentar "siento un pie de elefante que me oprime
el pecho" , lo percibamos en el centro del tórax y no varíe con la
respiración o los movimientos torácicos. Si al intentar andar empeora eso
debería alertarnos y hacer que buscasemos ayuda, quedándonos quietos.
2) Irradiación:
Cuando el dolor avanza hacia
otras localizaciones. La más conocida y comentada suele ser el brazo izquierdo,
pero no habría que soslayar la irradiación a ambos brazos, hacia el cuello
-incluída la mandíbula- y más raramente hacia el ombligo.
3) Duración:
Un dolor que dure menos de 5
minutos suele ser benigno. Si dura más tiempo debería alertarnos.
4) Situaciones especiales:
En ocasiones dolores
epigástricos -a nivel del estómago- podrían ser malinterpretados y realmente
ser la manifestación de una alteración en la cara diafragmática del corazón.
Si el paciente es diabético -de
larga evolución- la enfermedad suele alterar la capacidad de conducción de los
nervios sensitivos (tanto a nivel de los pies, que deben ser controlados
exhaustivamente, como en otras regiones del cuerpo, lo que lleva a que una zona
que está sufriendo una injuria no transmita el estímulo doloroso adecuadamente,
pasando desapercibido, o siendo percibido como leve)
5) Factores precipitantes:
No tendrá el mismo riesgo un
dolor torácico típico, como el que estamos comentando que ocurre tras andar 5
kilómetros, que el que se produce en reposo, haciendo especial hincapié en
aquél que ha despertado al paciente mientras dormía. Otros datos a tener en
cuenta serían la cronicidad del mismo, suele ser más benévolo aquél que se
presenta siempre al realizar el mismo volumen de esfuerzo, que aquél en que
cada vez se presenta antes, con menos esfuerzos.
En ocasiones causas ajenas a
las arterias coronarias podrían ser la causa. Por ejemplo la presencia de una
arritima, la existencia de anemia, de fiebre, la combinación de todos estos
elementos.
6) Sintomas Asociados
Es poco frecuente que un cuadro
serio, se limite a un dolor torácico aislado. Se puede acompañar de sudor
profuso, nauseas, disnea -falta de aire- palpitaciones, malestar general etc.
En resumen: No todos los dolores torácicos tienen un
origen cardíaco, pero ante un dolor opresivo, central, que irradia hacia
brazos, cuello u ombligo, que dura más de 10 minutos y que no se modifica con
los movimientos respiratorios -duele siempre igual- debería hacernos buscar
ayuda urgentemente, llamando por teléfono al servicio de emergencias. Al
alertar al servicio de urgencias, mantener -en lo posible- la calma e intentar
recordar la hora de comienzo de los síntomas. Si el dolor ha tenido una
duración considerable y ha remitido espontáneamente lo más prudente es consultar
y no dejarlo para dentro de unos días, dada la tendencia de los cuadros
coronarios a comenzar solapadamente, e ir cobrando magnitud -y riesgo- a medida
que progresan.
Posted by CardioBaiona
Teléfonos de interés: 061