Comunicar a necios (por el portavoz friki de Ruiz-Mateos)

En España hay gente muy inteligente, verdaderos hacedores de una sociedad constructiva que busca soluciones a sus problemas. En alguna intervención por conexión telefónica he tenido el gusto de hablar con algunos de ellos. Son los más, afortunadamente. El problema son esos menos bastante ruidosos a los que hay que desmentir con obras.

 

. En alguna intervención por conexión telefónica he tenido el gusto de hablar con algunos de ellos. Son los más, afortunadamente. El problema son esos menos bastante ruidosos a los que hay que desmentir con obras.
Cuando me propuse el objetivo de concitar la atención de los medios de comunicación para transmitir la realidad que acontecía con D. José María Ruiz-Mateos, observé la categoría intelectual de algunos tertulianos  que acostumbraban a soltar sus peroratas con una inteligencia ínfima, muy a propósito para ser comprendidos por los espectadores acordes a la vulgaridad de los contenidos de programa.

Aunque jamás veo televisión de esta índole, me dediqué a escudriñar los usos y costumbres de tan vanidosos caracteres y llegué a la conclusión de que la prepotencia generalizada podía ser el modo de acceder a sus exiguas y frívolas razones.

Marcos García Montes me comunicó un día por teléfono que la televisión con afanes de sensacionalismo podía ser un canal eficaz para comunicar mensajes muy serios. Sin saberlo, iba clarificando lo que supondría la manera perfecta de acceder a esas inteligencias, en algunos casos simiescas, que solo prestarían atención al sonido de una palmada por mucho discurso concluyente que yo pretendiera emitir.

Así, desde mis primeras intervenciones, imprimí una vehemencia a mis palabras, acorde a la indignación que podía prevalecer después de 30 años de indefensión de D. José María Ruiz-Mateos.

Las palmadas fueron funcionando y las inteligencias tertulianas respondieron simiescamente al propósito de llamar la atención, por la forma para acceder a la necedad de algunos ensoberbecidos cantamañanas de turno con verborreas nada ejemplarizantes.

No obstante son parcos, limitados y confiados en la necedad. Era fácil que atendieran a las palmadas y llegar por la forma a que captaran el fondo de mi intención de Justicia.

Puedo decir que mi función inteligente fue cumplida y los calificativos con que me etiquetan de "friki", son la evidencia de que mi programa de comunicación dio resultado.Cuantos más monos revueltos, se incrementa la oportunidad  para generar soluciones a problemas muy serios, así puedan atenderlos inteligentes periodistas y expertos que buscan los mismos objetivos de profesionalidad que nosotros.

Seguiremos dando palmadas..., en algunos casos.

Cierto es que: SOLO HAY UNA MANERA DE COMUNICAR A NECIOS Y ES LLAMARLES LA ATENCIÓN. Misión cumplida.

UNETE



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