. Mucha gente me apoya en razones y me sorprende que ninguno de ellos haya cerrado aún su cuenta. Otros tantos admiten que definitivamente ellos no podrían hacerlo. Todos medimos ahora nuestras vidas a partir del Facebook. Si quieres información sobre alguien basta abrir su perfil para enterarte qué acontece en su entorno.
Encontramos que en esta red, con la denominación de México como país de origen, se rebasaron ya las 20 millones de cuentas. Tomando en consideración que hay alrededor de 34.9 millones de usuarios de Internet en México y que, en promedio, 6 de cada 10 internautas mexicanos pertenecen a una red social, descubro entonces que quizá al cerrar mi cuenta me estoy exponiendo a un suicidio social.Cuando leo un artículo, veo un programa de TV o radio o hasta si voy a un restaurante a comer descubro que todos están dentro, todos quieren que les regales un “Me gusta” en su Fanpage. Mark Zuckerberg le otorgo al mundo un poderoso medio de comunicación potencialmente funcional y capaz de rebasar fronteras.Lo increíble es que dejó de ser un medio de interacción entre personas que se conocen físicamente para romper barreras entre personas de otros países,sirve para generar o conseguir trabajo (en el ramo publicitario existe la fanpage “En esta agencia están buscando”) y ahora para compras y ventas particulares o de alguna empresa en específico.Cuando cerré mi cuenta sentí un gran alivio, dejé de exponer mi vida públicamente, mi nivel de distracción deberá, según yo, bajar en un 50% y al mismo tiempo podré concentrarme en mis ocupaciones sin la frecuente necesidad de ver mis notificaciones. Ahora, a pocos días de haberla desactivado, reflexiono sobre lo que facebook significa en mi vida para poder escribir esta columna. Tristemente me descubro encerrada en un “DEBO tener cuenta en facebook”. Más allá del gusto personal por compartir y recibir información recuerdo que mi empleo actual lo conseguí gracias a Facebook y, si faltaba más, mi fuente de trabajo es la publicidad ahí mismo.Perderé el contacto con esos amigos que reencontré en Facebook aún después de años de no vernos. Ya no podré consultar las vacantes publicadas, no me enteraré de nuevas convocatorias o eventos que sólo se publican por ese medio. Facebook nos permite centralizar información de diferentes rubros en una sola plataformaEn un reciente temblor que sacudió a la Ciudad de México fue más rápido y sencillo comunicarme vía facebook que por número local o móvil. No esperé al noticiero de las 10:30 pm para conocer la intensidad y las consecuencias del sismo, en facebook la información se viralizó velozmente. Las compañías de telefonía móvil no pudieron dar soporte al sistema, la ciudad se quedó incomunicada por un par de horas. Los internautas, de manera contraria, transmitieron velozmente toda la información generada a partir de las consecuencias del sismo.Aún no me veo en un rincón alucinando por mi proceso de desintoxicación, pero sé que llegará el momento en el que las circunstancias me harán sentir obligada a reabrir mi cuenta. Y entonces podré dar un parámetro de cambios desde que la desactive hasta ese momento. Dejaré que pase un poco el tiempo, acabaré con mis proyectos y, como alguno de esos vengadores de cómic, prometo volver.Fuentes de información: