Comenzaba la jornada del domingo 25 de Marzo con la total seguridad de un gobierno de mayoría absoluta conservadora en el territorio al sur de Despeñaperros. Todo hacía presagiar que la “marea azul” llegaría hasta el Mediterráneo y el PP tendría una acumulación de poder en España sin precedentes, de esa manera por fin el Señor Arenas ocuparía la presidencia del último bastión socialista del país. Parecía ser que la única preocupación del PSOE era que el batacazo no fuese muy fuerte.
Pues bien, al final el batacazo fue mucho más fuerte...para Javier Arenas que ni en sus peores pesadillas se imaginaba un viraje tan drástico a sus expectativas. Debido a su actitud de pasotismo y dar por segura la victoria haciendo una campaña pasiva y renunciando a los debates (es un misterio el miedo de la derecha española al debate). Además comete a mi entender un error de bulto y es el comparecer en público con Fátima Báñez y Cristóbal Montoro, ambos artífices de la nueva reforma laboral, la primera en la historia que ha conseguido unir en un frente común a los grandes sindicatos, los sindicatos de Policía y Guardia Civil y sindicatos de funcionarios.
Un aspecto que también a mi entender ha pesado en los hombros del Señor Arenas ha sido el cúmulo de comentarios desafortunados de sus compañeros de partido, ya saben, cosas como que “en Andalucía los niños son analfabetos” o “los andaluces parecen un chiste hablando” y que creo que han pasado factura como es lógico. Imaginen ustedes que un dirigente del PP o del PSOE nacional aparece en los medios diciendo que los canarios somos unos catetos y que hablamos de chiste. Pero lo que ha sido realmente una piedra de fondo en las elecciones andaluzas para el liberalismo ha sido la consabida “reforma laboral” que ha hecho que en cien días tenga parecidas consecuencias electorales que para el Señor Zapatero en toda una legislatura acuciada por la crisis. Aunque no sólo es la reforma en sí sino el grave elemento diferencial que tiene; que se ha tomado por la brava sin que medie una negociación colectiva que es la madre de la estabilidad empresa-trabajador. Esa forma de ejercer autoritariamente la política les ha pasado factura en Andalucía donde parece imposible que vayan a gobernar en algún momento dado lo favorable que lo tenían en esta ocasión.
Análisis aparte merece la reacción de los distintos debates de la TDT Party y los medios ultra conservadores llegando a tildar a los andaluces de “sociedad enferma” sin carácter y que no había sido castigado el PSOE lo suficiente, demostrando un señorío y un saber encajar la derrota a la altura de su situación pública. Aunque no sorprende esa tendencia de la derecha a no respetar la democracia cuando les es adversa, ya sabemos como alcanzan algunos de sus miembros, expertos en cuentos infantiles y combinaciones hortofrutícolas las alcaldías de algunas ciudades.
Para terminar y para los que sostienen la falta de cultura andaluza, pregunta de examen: ¿en qué comunidad autónoma nacieron Federico García Lorca, Luis de Góngora, Pablo Picasso, Antonio y Manuel Machado y Manuel de Falla?
Hugo Roig Montesdeoca, escritor y miembro del PSOE de Telde