http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n2423681.htm
Una teoría personal sobre el PAN (II)Federico Ling Sanz Cerrada*
La semana pasada escribí sobre la elección del candidato a la
Presidencia de la República en el Partido Acción Nacional. Mi postura
personal ante ello es que, más allá de la mera opción de quién va a
competir por el cargo, lo que estaba en juego era precisamente el futuro
ideológico del partido. Dije que era una lucha de pensamiento entre el
humanismo subsidiario y el liberalismo. Pero sobretodo, me parece
fundamental traer de nuevo la idea de que la "guerra sucia" entre los
mismos militantes del partido -escuchas telefónicas, compra de votos,
denostaciones, etc.- no abona en absolutamente nada y solamente le da
armas a los adversarios para atacar con más fuerza. No importa si son
humanistas o liberalistas, o ambas cosas, en ningún caso se justifica la
calumnia y la búsqueda del poder, por el poder mismo. Hasta donde
entiendo, eso no es el PAN.
Varias personas me escribieron y me
comentaron cosas del tipo: "ningún partido vale la pena porque todos son
iguales"; otro me dijo "el PAN va a perder el poder porque se volvió
igual al PRI". Y cosas similares.
Me gustaría pensar que el PAN
tiene una vocación política definida y clara. Y además, tiene una meta
concisa y en términos ideológicos sigue vivo. Al menos, esa era su
fuerza primordial. Pero hoy en día, en muchos casos, el PAN ha caído en
el juego del poder y ha copiado prácticas autoritarias de otros partidos
menos democráticos. Luego entonces, más que nunca, sigue vigente la
teoría de que el PAN no se está jugando solamente su permanencia en el
poder durante otro sexenio, sino su redefinición ideológica de lleno.
Con la elección de Josefina Vázquez Mota había cosas importantes sobre
el tablero de las apuestas, pero eso no ha terminado allí, porque sigue
otro reto. El PAN volverá a jugarse de lleno la clase de partido que
quiere ser y la propuesta que les ofrece a los ciudadanos.
El
escenario no es desfavorable para el PAN. Josefina se ha colocado como
el segundo lugar en encuestas y con una tendencia al alza. Peña Nieto ha
caído varios puntos en las últimas mediciones y AMLO podría rezagarse a
un tercer lugar. Si la elección se polariza entre dos (PAN y PRI),
Acción Nacional tiene que convertirlo en un referéndum: ¿queremos que
regrese el PRI a Los Pinos?, y capitalizar el voto útil a su favor. En
ese escenario, creo que las probabilidades aumentan, pues el número de
indecisos es sumamente alto (como de 17 o 18 por ciento).
No
obstante lo anterior, más allá de todas las consideraciones numéricas,
el PAN tiene que volver a jugarse el todo por el todo en términos de
fondo. ¿Qué clase de partido es y hacia dónde quiere ir? Tiene que salir
a convencer a los ciudadanos de que es la mejor opción, porque es un
partido democrático, unido, plural y porque tiene una ideología actual
para un país con muchos problemas. Josefina tendrá que apelar a lo mejor
que tiene el PAN: la fuerza de las ideas. Lo que se gana con ello, no
tiene vuelta. Los números van a ayudar y los indecisos también, pero los
candidatos panistas tendrán que sacar sus mejores armas, y hacer
propuestas coherentes, que convenzan a los ciudadanos que son mejor
opción. Para ello, hace falta un cambio de fondo y un compromiso con las
ideas que le dieron luz al PAN desde el siglo pasado. No se trata de
dar un salto hacia atrás, pero sí de rescatar los mejores argumentos,
aquellos con los que militó en la oposición durante tantos años y
convertirlos en propuestas y en gobiernos.
Allí está el
verdadero reto del PAN. Si logra comprometerse de nuevo con la fuerza de
su ideología, entonces, la elección será una mera consecuencia y no al
revés. El camino es largo y el tiempo es corto. Pero aún frente a esas
adversidades, puede lograrlo si se lo propone.
www.federicoling.com y @fedeling
Maestro en Análisis Político y Medios de Información
Tópicos |
México,
Elecciones,