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San Jenaro "conversó" con el Papa Francisco en Nápoles


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30/03/2015


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Venciendo el tiempo y el espacio, San Jenaro, fallecido el 19 de Septiembre del 305 D. de C., conversó con el Papa Francisco durante su visita a Nápoles el 21 de Marzo del 2015. Este impresionante encuentro paranormal tuvo efecto en la Catedral de esa ciudad delante de todo el mundo. Tras un encuentro con los religiosos y las religiosas del lugar el papa tomó la cápsula de vidrio que contiene la sangre seca del Obispo y santo patrono de Nápoles, la besó piadosamente y luego alzó la reliquia con su mano derecha para bendecir a los presentes y trazó las tres cruces de rigor en el aire nombrando a la Santísima Trinidad y la sangre de san Jenaro se licuó.


Sin darse cuenta del inesperado fenómeno el Papa entrego la cápsula de vidrio al Obispo titular de la catedral y éste fue el que constató el milagro, y lo mostro a los presentes. El Papa se quedó en silencio y muy serio ante la inesperada señal divina. El obispo dijo que San Jenaro amaba al Papa y que por eso licuó su sangre seca. Pero tal interpretación es muy pobre. Es esencial pero pobre.

Para entender la razón de mi juicio de pobreza interpretativa se debe considerar que los santos son seres que viven en el océano de la caridad de Dios, pero dicho océano infinito es también el de la inteligencia, el de la sabiduría y el de la justicia y del poder de la Divinidad. Y que esa sangre nunca se había licuado en las manos de ningún papa desde 1848. Es decir, 166 años atrás, cuando la Iglesia estaba gobernada por el Papa Pio Nono o Noveno.

¿Y qué es lo que une a aquel Papa Pio Nono con el Papa Francisco? Pues algo muy importante, Pio Nono estuvo en Chile, en Argentina, en Bolivia, Perú, antes de ser elegido Papa en 1846. Y el Papa Francisco es argentino y conoce a la Iglesia Sudamericana. Ambos conocen el alma cristiana de América del Sur y sus problemas. Y a ambos les toco gobernar a la iglesia en momentos muy difíciles. Pio Nono tuvo que enfrentar el proceso de lucha anticlerical y atea que se instaló en Italia y en otros países, durante el siglo XIX. Y este Papa Francisco también debe enfrentar duros momentos por luchar contra la inmoralidad dentro de la propia iglesia.

Pero por la Misericordia de Dios la Iglesia debe permanecer viva, consciente y activa dentro del mundo y a lo largo de toda la historia, por lo tanto sus líderes deben ser fortalecidos y respaldados por el divino poder y por los maestros de su propio linaje espiritual, como se dice en los países de oriente.

San Jenaro fue entonces el encargado de transmitir un misterioso mensaje desde la ultratumba a este Papa, tal como a Pio Nono. La sangre se licuó en sus manos para decir: Querido Hermano, siga adelante, trabaje, sufra, pero su tarea es importante para Dios. La Iglesia es el Cuerpo de Cristo, y todas las mentes de los obispos mártires como Jenaro y Pedro, están unificados  con Cristo y están con usted en medio de la batalla contra las tinieblas.

“Siga”. “Avance”. “No tenga miedo”. La Luz del mensaje de Cristo debe seguir irradiando su claridad a través de los siglos. Y la Iglesia cristiana es el instrumento de esa luz salvífica y orientadora de las naciones. Y dentro de ese proceso Sudamérica es una importante reserva moral de energía espiritual para el mundo.

Y es bueno que se haya elegido un papa de  “los confines de la  tierra”, pues, como dice el profeta Isaías 49,6 : “…POCO ES PARA MI QUE TU SEAS MI SIERVO PARA LEVENTAR A LAS TRIBUS DE JACOB, Y PARA LEVANTAR EL REMANENTE DE ISRAEL; PUES TAMBIEN TE DI POR LUZ DE LAS NACIONES, PARA QUE SEAS MI SALVACION HASTA LO POSTRERO DE LA TIERRA. Y el profeta agrega unos capítulos más adelante, en el 56,7: “PUES MI CASA SERÁ LLAMADA CASA DE ORACIÓN PARA TODOS LOS PUEBLOS”.

Además, Nápoles es la cuna del Oráculo de Cumas, la sede de la famosa Sibila de la Eneida de Virgilio, que vigila con los Ojos de Apolo, el Dios de la Luz y de la Profecía sobre los destinos de Roma y del Mundo. Y la Luz es Una, no hay dos. Y el Poder que iluminó a las distintas generaciones de videntes de aquel famoso santuario es el mismo que se encarnó como Jesucristo y que fundó a la Iglesia universal. 



Etiquetas:   Religión   ·   Papa Francisco   ·   Parapsicología
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